viernes, marzo 28, 2025

CRÍMENES DE GUERRA EN PALESTINA: CLAVES ECONÓMICAS


 

Marcel Claude

Investigador Centro de Estudios para la Industrialización CEIAI-GNR

Docente Depto. Tecnologías Industriales

Facultad Tecnológica

Universidad de Santiago de Chile

marcel.claude@usach.cl


La unipolaridad geopolítica del mundo a la caída de la Unión Soviética, dejó a Estados Unidos como el gran gendarme de la “democracia, la libertad y los derechos humanos” a nivel planetario.

 

Esta primacía de EEUU permitió a la política exterior norteamericana convertir a todos los Estados vinculados a las zonas de influencia del Oriente Próximo en estados fallidos, particularmente aquellos que exhibían importante proyectos de carácter socialista, como afirma la politóloga y profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Madrid, Nazanin Armanian: “Estados Unidos y la OTAN promueven una estrategia de caos controlado en la región, sea en Irak, Afganistán, Libia, Yemen o Siria”, como un mecanismo eficaz de dominación geopolítica.

 

Sin embargo, el fortalecimiento de Rusia y China y su alianza estratégica ha reconfigurado el escenario mundial.  Ambas potencias comparten objetivos geopolíticos en común sobre todo a la hora de entender el conflicto político y económico de estos dos países con la Casa Blanca.  China es la segunda economía global que en los últimos 28 años ha crecido en promedio anual a una tasa del 9,7% y Rusia es una de las 10 economías más importantes del planeta.  Por otra parte, con el acercamiento de estos dos gigantes a la República Islámica de Irán, se conforma una alianza que vislumbra la posibilidad de contrarrestar la hegemonía de Occidente, todo lo cual, preocupa a Washington y los países bajo su influencia.

 

Otro elemento que lleva a pensar en que la hegemonía estadounidense está en peligro es que éste país ostenta la mayor deuda pública en términos absolutos del mundo. En el 2020, el medio económico “El Economista” señalaba que EU se acerca a un abismo desconocido ya que en 30 años su deuda rozará el 200% del PIB, casi el doble que tras la II Guerra Mundial. A esto se suma que la ofensiva contra la hegemonía del dólar crece en todo el mundo (Expansión, 2023).  Lo anterior se verifica entre otras razones porque el dólar se está convirtiendo en un arma de la política exterior estadounidense para castigar a quienes se oponen a sus intereses. En Rusia lo saben por experiencia propia, ya que EU ha congelado miles de millones de dólares de las reservas de divisas de Moscú y prácticamente ha expulsado al país del sistema bancario mundial.

 

Ahora bien, en este contexto geopolítico ¿Qué hay detrás del conflicto en Oriente Próximo y particularmente detrás de la masacre en Gaza? Según Nazanin Armanian “No sólo hay una batalla internacional por los recursos mundiales, por el agua, petróleo y gas, también por las rutas comerciales”.  El pasado 17 de octubre –casi en simultáneo con los “ataques” de Hamas a Israel- en China transcurría la tercera cumbre de la Nueva Ruta de Seda, con la participación de 140 países.  Este proyecto denominado OBOR (One Belt-One Road, en castellano: Un Cinturón-Una Ruta) constituye una política emblemática del presidente Xi Jinping, y consiste en puertos, carreteras, ferrocarriles y otra infraestructura orientada a fomentar el comercio y el crecimiento económico con el fin de solventar el ascenso de China como superpotencia global. Este mega proyecto de China, OBOR, entra en colisión con la alternativa que está defendiendo Israel, el corredor IMEC, una mega infraestructura alternativa que uniría la India con el Oriente Medio y Europa, cuya entrada sería Jordania e Israel; por lo tanto, el Pueblo Palestino constituye un obstáculo no menor a la hora de instalar el corredor IMEC.

 

No puede estar ausente en esta reflexión sobre el Oriente Próximo, la cuestión del petróleo y el gas. Como se sabe, en 1911 Winston Churchill decidió transformar la Armada Británica en una flota propulsada por derivados del petróleo, en vez del tradicional carbón. A partir de ese momento, garantizar un acceso fluido a los depósitos de crudo se convirtió en una prioridad para las potencias occidentales, dado que el petróleo llegó a ser el combustible por excelencia de la economía mundial y es bien sabido que entre Oriente Próximo y África disponen de más del 70 de las reservas probadas de petróleo.  Por otra parte, De los 15 países con mayores reservas probadas de petróleo en el mundo al 2020, África y Oriente Próximo representan el 57%, mientras EU apenas llega al 4% y ningún país de Europa Occidental se encuentra dentro de ese selecto grupo.  Más grave aún, según el director del Centro de Investigación en Energía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Claudio Estrada, sólo faltan 42 años para que se agoten las reservas de crudo existentes en el planeta.  Consecuentemente, las cifras hablan por sí solas acerca del factor estratégico para el modo occidental de vida que tiene el petróleo y las zonas del mundo que lo poseen.

 

En relación al gas natural, es de público conocimiento que la zona del Oriente Próximo es también rica en este recurso, ya que para el año 2022 importantes países árabes, entre ellos Arabia Saudí, Irán y Emiratos Árabes Unidos, están dentro de los 10 países con mayores reservas de gas natural.  Además, sabemos que Israel ha empezado a extraer gas del campo de Leviatán, una gran reserva de gas natural en la costa mediterránea israelí frente a la franja de Gaza.  La explotación del Leviatán está orientada a convertir a Israel en un centro energético que exporte gas a Europa.  En este contexto, no resulta difícil vincular la política de aniquilación de Israel en la Franja de Gaza, con ciertos intereses económicos que están en la carpeta de proyectos económicos de la región.

 

Ahora bien, dada la relevancia estratégica y geopolítica del Oriente Próximo, un país con vocación imperialista como lo es EU, necesariamente debe marcar presencia de manera contundente y categórica, más aún en un escenario en donde países como Rusia y China, le están disputando la hegemonía global y, como se encuentra a mucha mayor distancia que sus contendores, a través de Israel y de sus bases militares que acogen a cerca de 50 mil efectivos militares, puede mantener su influencia geopolítica en la región. Hace 40 años, el secretario de Estado, Alexander Haig, designado por el entonces presidente Ronald Reagan, declaraba sin remilgo alguno que “Israel es el mayor portaaviones estadounidense, es insumergible, no lleva soldados estadounidenses y está ubicado en una región clave para la seguridad nacional de Estados Unidos”.  A confesión de partes, relevo de pruebas.  Desde la Segunda Guerra Mundial, Israel ha sido el mayor receptor general de ayuda exterior estadounidense.  Desde 1951 hasta 2022, la ayuda militar estadounidense a Israel ha sido de US$225.200 millones.  Esto le permite a Israel consolidarse como una potencia militar gravitante en Oriente Próximo, dado que, el gasto militar de Israel el año 2022 –según SIPRI- alcanzó los 23.406 millones de dólares (M$), muy por encima de sus países vecinos como Jordania con 2.323 M$, Egipto con 4.646 M$ y Líbano con 4.739 M$ y también lejos de los 6.846 M$ de Irán o los 10.644 M$ de Turquía, sus adversarios regionales más poderosos.

 

Asistimos a una etapa superior del modo capitalista de producción, en lo que a inhumanidad y crueldades varias se pueda uno referir.  La envestida en contra de los desheredados, en contra de los que nunca han poseído la tierra se ha recrudecido, y ya no es la histórica lucha por la apropiación del excedente económico, hoy es una batalla por la supervivencia, por los recursos más elementales. Y esa batalla la estamos perdiendo.  Una relación altamente lucrativa entre la muerte y el capital se ha ido progresivamente normalizando, vale decir, transformar el sufrimiento humano y animal en ganancias de capital.  Prueba de ello, como publica “El Economista”, el crecimiento en el valor de las acciones en bolsa de las empresas de armamento con las masacres en Gaza, como también ocurrió con la invasión en Irak.

 

La rabia bomba, la rabia de muerte, la rabia imperio asesino de niños” (Silvio Rodriguez, Días y Flores).

THE ECONOMIC FAIL: LA CUESTIÓN ECONÓMICA COMO OBJETO CENTRAL DE LA POLÍTICA



Marcel Claude

Profesor Depto. Tecnologías Industriales

Facultad Tecnológica

Universidad de Santiago de Chile

marcel.claude@usach.cl

Para cualquier persona relativamente ilustrada que piensa los problemas políticos es más o menos evidente, por un lado, que la política está íntimamente ligada con la economía, es decir, que la política habla de la economía, se refiere a la economía, se involucra con la economía, y por otro lado, que la economía no está desacoplada de la cuestión política, puesto que la estructura de poder, las relaciones políticas y las correlaciones de fuerza que están a la base de todo orden social, son estructurantes y determinan finalmente las decisiones de política económica y el orden socio-económico. 

 

Sin embargo, lo cierto es que la economía como praxis, debe ser una de las tareas menos exitosas que ha emprendido la humanidad, y sus profesionales deben ser los menos acertados y los más errados en su quehacer, aunque eso no le quite a los economistas esos aires de profesionales exitosos y triunfantes. Es a mi juicio, una profesión profundamente fracasada. Esto se desprende de una simple reflexión en torno al asunto central del que trata la economía, a saber, la escasez. En todos los textos de economía, se nos enseña que la razón de ser de los economistas es asignar y administrar los recursos disponibles que son escasos, para satisfacer necesidades múltiples, jerarquizables y en gran medida ilimitadas o insaciables.

 

No obstante lo anterior, en los prolegómenos del siglo XXI las condiciones en que vive la humanidad no son ni cercanas a un estado de bienestar de segundo o tercer orden y menos aún al Paraíso Perdido de John Milton. Según Oxfam, en el 2018, 26 multimillonarios acumularon más dinero que la mitad más pobre del planeta, esto es, unos 4 mil millones de personas en la actualidad. En el libro El Fin de la Pobreza (2013) de Jeffrey Sachs, se señalaba sobre nuestro tiempo que se trata de “un mundo en el que algunos viven rodeados de comodidades y abundancia mientras la mitad de la humanidad vive con menos de 2 dólares diarios”, es decir, en términos de la realidad chilena actual, 1.800 pesos diarios para comer, vestirse, pagar un arriendo, educarse, tener salud, poder transportarse, recrearse, tener vacaciones, etcétera. No es fácil imaginarse la realidad económica del mundo cuando la mitad de la humanidad debe vivir en tan precarias condiciones.

 

Esto no es un asunto menor y nada obliga a conformarnos con una sentencia tipo “así es la vida” o “siempre ha sido igual”, no, nada de eso, puesto que después de la Ilustración que prometió el “progreso” sin límites y el triunfo de la razón, así como el fin de la ignorancia y la penuria de la enfermedad, no es posible ese conformismo algo religioso de lo que nos toca vivir. A su vez, este aún joven siglo XXI es heredero de la Reforma Protestante que puso término al dominio moral de la Iglesia Católica que sometió la voluntad de la humanidad a los designios de Dios, léase a los privilegios de la Iglesia y de la Monarquía, durante el largo Antiguo Régimen del Medioevo y abrió las puertas a la reconciliación del ser moral con la riqueza y el bienestar material, tal como lo señala Max Weber en “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”. Y ¿Qué decir de la tan estudiada Revolución Francesa que junto a la Revolución Norteamericana, pusieron los derechos humanos como el centro de la cuestión política? Después del advenimiento de los tiempos modernos, es totalmente inaceptable toda suerte de conformismo con la precariedad material que experimenta la humanidad, aunque hoy, la libertad, la igualdad y la fraternidad sean realidades totalmente desconocidas para una abrumadora masa de seres humanos, dado que, entre otras cosas, la democracia no ha dejado de ser una utopía inalcanzable o, como canta Joaquín Sabina “un cuento de nunca empezar”. Se da por descontado que esa otra gran revolución que dio origen a los tiempos modernos, la Revolución Industrial que ofreció el fin de la profecía malthusiana de la hambruna y la penuria económica, a pesar de que tampoco logró su cometido y solamente contribuyó a un vigoroso proceso de acumulación capitalista, también abrió las expectativas y amplió las aspiraciones de la humanidad. En consecuencia, no hay lugar para ningún conformismo.

 

Cuando las bombas caían en Irak y se hacían más abundantes los bombardeos, lo que también debe estar aconteciendo con el actual conflicto en la zona de Gaza en Palestina, no solo se incrementaba el número de niños, mujeres y ancianos que morían, sino también, la rentabilidad de las corporaciones belicistas y de la industria armamentista. No deja de ser aterrador pensar que muchos expertos en economía, asesores de esa industria, los que deberían estar buscando el uso racional de los recursos para satisfacer necesidades humanas, estuvieran recomendando incrementar el uso de armas y de bombas para mejorar los resultados financieros de la industria armamentista. No menos trágicas resultan las recomendaciones de muchos expertos en economía orientadas a la racionalización y reestructuración de empresas que proponen planes de ajuste y despidos, en el nombre del aumento de la productividad, que no es otra cosa que un eufemismo del aumento de la explotación orientada a la reducción de personal, incrementar la carga de trabajo de los que continúan trabajando por el mismo salario, y finalmente, generando mejores resultados de las empresas y corporaciones.

 

Cabe preguntarse ¿Dónde queda esa suerte de juramento hipocrático de los economistas de gestionar recursos para incrementar el bienestar de la humanidad? Todo lo que el siglo XX y este imberbe siglo XXI nos develan en materia económica, es una constatación del economic fail (fracaso de la economía) o del error económico que es más parecido al Horror Económico de Viviane Forrester que a una simple recesión. De lo que hablamos aquí no es de crisis económica, sino más bien, del fracaso del paradigma dominante de la economía como ciencia, que en lo único que ha avanzado es en la formalización matemática del sujeto y predicado y he ahí a los señores economistas obsesionados con la demostración matemática de que el cero es igual a cero, mientras las masas abrumadoras de seres humanos, cuyas acciones y comportamientos no pueden modificar ni en milésimas los precios de mercado debido a lo poco gravitante que son esas mayorías en las estadísticas económicas, ni siquiera están en el horizonte de las reflexiones del quehacer de los economistas ni menos aún en sus recomendaciones de política. 

 

Lo que queremos resaltar en este escrito es la necesidad de abrir los ojos en relación a eso que tanto gusta a los economistas: the real economic. Y finalmente reposicionar un imperativo impostergable: la necesidad de volver a la política. Esto porque las relaciones de poder que están en la base de la estructura social, influyen contundentemente en las decisiones que se toman en el ámbito de la economía, ya que la economía es siempre un tema del poder en la medida que las condiciones materiales de existencia y su producción son determinantes para la vida de las personas y de la sociedad. La distribución del excedente económico entre el trabajo y el capital, es siempre y en todo lugar una cuestión política, es decir, un asunto que dependerá de la correlación de fuerzas entre los trabajadores y los empresarios. Al decir de Marx y Engels, la dinámica de la evolución de la sociedad humana está determinada por la lucha social en torno a la apropiación del excedente económico. 

 

Vivimos un tiempo doloroso, una época que no solo ha olvidado la política como centralidad del quehacer humano cotidiano, aunque el poder se siga ejerciendo, sino también porque se ha olvidado la lectura y el estudio como una actividad sustantiva, lo que puede producir la impresión de la futilidad de dejar por escrito reflexiones como las que trata este artículo. No obstante, es de suyo importante que estos documentos se escriban y se deje un testimonio ilustrado sobre nuestro tiempo, puesto que éstos serán los papiros prehistóricos que tendrá el futuro –parafraseado a Silvio Rodríguez- cuando se quiera mirar y estudiar esta época tan controvertida: “somos prehistoria que tendrá el futuro, somos los anales remotos del hombre”.-


sábado, febrero 11, 2017

Entrevista Post Morten con Evita Perón


Yo no me deje arrancar el alma que traje de la calle



Yo hacía tiempo que quería entrevistar a Eva Perón y ahora que andaba en Argentina entrevistando a Carlos Gardel, aproveché la oportunidad por si me resultaba. No fue difícil, justo cuando terminé de cantar el último tango con Gardel la vi deambulando por el cementerio
de la Recoleta. La llamé y me confesó que estaba observando la entrevista con Gardel y que deseaba hablar con nosotros. Aún enérgica y llena de convicciones, accede a conversar conmigo. María Eva Duarte de Perón nacida en las primeras décadas del siglo XX, llegó a ser una de las más influyentes líderes políticas de Argentina y también de América Latina, puesto que no ha habido hasta hoy una primera dama en los países de América que haya tenido tanta influencia como esta mujer, actriz, en un tiempo de cerrado machismo y dominio brutal de la oligarquía. No es poco lo que hizo Eva Perón y lo más importante que logró fue quebrantar la certeza de que las oligarquías eran superiores. Eva Perón despreciaba profundamente a esas clases dominantes que miraban con desdén y repugnancia a los “cabecitas negras”, a la guaranguería que odiaba ese escritor argentino Ezequiel Martínez Estrada. Así tan fuerte como el odio de Martínez Estrada por los pieles negras, era el amor que Evita sentía por ellos. Así es como todavía hoy miles de peregrinos van a su tumba a rendirle honores y expresarle su gratitud.

El encuentro fue allí en la Plaza de Mayo, esa que fue bombardeada por la oligarquía argentina, la dueña de la tierra y de las haciendas. La noche estaba húmeda y ella lucía como en sus mejores tiempos, como la Evita Dior, bella y rutilante, sus ojos aún llenos de vida y las luces de la plaza daban en ellos haciéndola ver como una diosa griega, llena de esplendor enigmático. Me pregunto ¿por qué en Chile nunca hemos tenido una primera dama como Evita? ¿Por qué siempre a la sombra de sus esposos presidentes, segundonas y con voz de pito? No lo sé, pero esta noche me apresto para disfrutar del encuentro con una mujer de las grandes.

¿Evita, qué me dice de la metáfora de la casa tomada de Julio Cortázar?

En ese texto que publica muy joven Julio Cortazar y que en realidad se lo publicó Borges, lo que se expresa allí es el temor de las oligarquías o más bien dicho la estupefacción, la perplejidad con que reaccionan estas clases patricias, cuando el pueblo, los indios o los “cabecitas negras” comienzan a participar en la vida política. Cuando los desheredados, los subalternos vuelven por sus fueros, toman conciencia de sus derechos y de su dignidad, entonces, las oligarquías primero no entienden; luego no les gusta y finalmente te mandan al Ejército. Nosotros le dimos esa capacidad a los desheredados y por eso la oligarquía nos odiaba.

¿Evita, pero, no se entiende mucho eso de ser tan pro “cabecitas negras” tan cercana de los marginados y usar vestidos Christián Dior, no le parece?

Yo sé que no se entiende, yo sé que es confuso, yo sé que incluso es contradictorio, pero, al mismo tiempo tengo que decir que si yo llegué muy alto fue porque nadie fue capaz de seguir la farsa como yo lo hice…

Es decir, ¿usted hacía el juego de ocultar sus verdaderas intenciones?

En cierto modo sí lo hice, pero, después de seguir la farsa, después de mis vestimentas Christián Dior, después de que entré en los salones de la oligarquía, en sus fiestas y reuniones, no sólo pude conocer todas las verdades y las mentiras de ese mundo, también sho (lo dice recalcando el hablar argentino) me di el gusto de insultarlos de frente y me di el gusto de denunciarlos…

A veces usted parece algo fanática. ¿ No cree que no es muy productivo ese fanatismo que exhibió?

Vos que sos chileno no lo puedes entender, ustedes hablan despacito, en diminutivo y le tienen terror a la palabra comprometida y jugada, pero yo amaba el fanatismo, porque los fanáticos de mi tiempo eran capaces de quemarse en su propia fe. Yo era y aún lo sigo siendo, una fanática de la justicia, una fanática del amor por los “cabecitas negras”, porque yo me veía en ellos, las injusticias que ellos sufrían yo las entendía y las sufría con ellos. Por eso insulté a la oligarquía y la denuncié, no desde la calma, no desde la inteligencia, no desde el sosiego, sino desde mi fanática pasión por la justicia…

Aunque usted como que no dejó mono con cabeza pues también criticó a los militares, los curas, y hasta los mismos peronistas…

Bien ¿y qué esperabas vos? ¿Que aplaudiera a los milicos que no eran más que carne de la oligarquía? dispuestos a matar por defender los derechos de las clases patricias. ¿Y de los curas que podemos decir? Me irritaba y aún me irrita profundamente que se presten para calmar a los pobres, no para enseñarles la justicia, no para enseñarles que son tan dignos como los otros, sino para que se contenten con su suerte de mierda que les ha tocado por la voluntad de Dios, mientras los señores del poder no saben en qué gastar la riqueza que esos pobres les proveen…y esa nueva oligarquía peronista, ¿no sabes tú Delanuit -mejor que yo- de lo que son capaces? ¿No viste a Menen casarse con una modelo chilena para intentar levantar una historia como la de Perón con Evita, para entregarle mientras tanto el país al Fondo Monetario y a las multinacionales? …

Evita, usted escribió un libro “La razón de mi vida”y allí…

Disculpame Delanuit, yo no escribí ese libro. En realidad lo hizo un español que trajo Perón para que lo hiciera. En realidad lo que yo escribí, un mes antes de morir, fue un texto de unas 32 páginas llamado “Mi mensaje”. Allí yo expuse todo mi pensamiento, todo lo que yo creía y pensaba de los militares, de la Iglesia y del peronismo, allí es donde señalé que “yo no me dejé arrancar el alma que traje de la calle”…

Efectivamente en ella siempre primó esa convicción. Cuando vemos a tantos políticos –como por ejemplo, la Concertación en Chile y particularmente Ricardo Lagos- que no más alcanzaron el poder se fueron a entregar a las ordenes de la oligarquía, el recuerdo de Evita me merece respeto y admiración. Me despido de ella, la beso en la mejilla. Amo ese beso que le di. La dejo con pesadumbre en el alma, me alejo de ese ser maravilloso que vivió siempre con hambre y sed de justicia….

Por Delanuit


Chile, me duele verte sometido y humillado



Discurso Marcel Claude

Teatro Caupolicán

26 de Septiembre 2013

Con La Esperanza Adelante Con Los Recuerdos Detrás”.
Atahualpa Yupanqui


Hemos llegado hasta aquí con nuestro Proyecto Político de 500 años de Historia y con la mirada puesta en la Patria Grande y Justa que soñaran los libertadores de ayer y que sueñan los libertadores de hoy.
En este día –parafraseando al inmortal Silvio Rodríguez, hijo de Martí- yo he preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible se sabe demasiado.  Hoy quiero hablar de heroísmo, de épica, de movimientos románticos, de proezas que no han sido contadas suficientemente ni superadas en ninguna parte del mundo a lo largo de la historia, como fue la Independencia suramericana.
Hoy quiero hablar de Nuestra América, de mi país, de este Chile que he recorrido como a la comarca de Violeta, desenterrando cántaros de greda y liberando pájaros cautivos, desenterrando cántaros de sueños y esperanzas y liberando pájaros de liberad y de justicia.
Desenterrando el gemir de los últimos humillados, el dolor de los que aún claman justicia y liberando el recuerdo que nos redime, que nos explica y que nos da sentido y razón como a la guitarra y el canto de Víctor Jara que no cantaba por cantar ni por tener buena voz, sino porque su guitarra y su canto tienen sentido y razón.
Nosotros y nosotras los malditos hijos de Malinche, los que tenemos que seguir soportando a los dioses insaciables que gozan con lo robado, a los que hemos entregado la grandeza del pasado, para quedarnos 300 años como esclavos.  Hijos del maleficio de brindar al extranjero nuestra fe, nuestra cultura y nuestro pan, que en pleno siglo XXI seguimos recibiendo rubios, abriéndoles la casa y llamándoles amigos, hoy queremos con rebeldía, con obstinación e insistencia mirar nuestros 500 años de historia y reconocer allí un pasado lleno de heroísmo y luchas de resistencia, las que hoy levantamos y gritamos de nuevo -en Chile- desde este teatro que lleva el nombre de un guerrero mapuche, Caupolicán, quien fuera sucesor de Lautaro en la resistencia contra los conquistadores españoles que invadieron su tierra.
Nosotras y nosotros somos los descendientes de los esclavos que hicieron la revolución negra que relata María Isabel Grau en su libro: La rebelión de los esclavos en Haití que comenzó en 1791 y terminó en 1804 instalando la primera República independiente de Nuestra América como la llamaba Martí.
Esos esclavos negros con nombres franceses (Toussaint-Louverture y Jean-Jacques Dessalines) fueron los primeros padres de la Gran Patria, ganaron la primera independencia suramericana, allá en ese Haití que hoy es el país más pobre del continente, y desplegaron una política de solidaridad y colaboración con los procesos independentistas de otras regiones de América.  Es en esa tierra libertada por esclavos que Francisco de Miranda y Bolivar encontraron apoyo para la independencia venezolana.
Nosotras y nosotros aún oímos el eco de las campanas de esa parroquia, desde donde el cura Hidalgo en un Grito de Dolores llamó a los mexicanos a desconocer la autoridad del rey de España y a la sublevación del pueblo.
Somos los que inspirados en el Manifiesto de Benito Juárez –ese hijo de indígenas zapotecas que llegó a la presidencia de México- decimos junto a él “que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos pues en el respeto al derecho ajeno descansa la paz”.
Somos aquellos y aquellas que con Villa y Zapata –esos rebeldes que derrotaron al dictador Porfirio Díaz y a su sucesor Victoriano Huerta- volvemos a pedir tierra y libertad y con toda América cabalgamos con ellos a lomo de sus caballos.
Somos aquellos y aquellas que compartimos el sueño de la reunificación centroamericana en una sola Patria Grande de Francisco Morazán, y que muriera en la ruina fusilado tras un juicio sumario después de nunca haber abandonado su objetivo de unificar en una sola bandera a los 5 países de América Central.
Somos los que luchamos junto al general de los hombres libres –Augusto Cesar Sandino- en contra de las invasiones norteamericanas en Nicaragua y que sabía que la verdadera independencia de Nicaragua, sería solo el resultado de su integración espiritual, económica y política en el seno de una confederación de pueblos centroamericanos.
Nosotros y nosotras, hijos de esta tierra larga, sufrimos hoy la herida de esa Colombia de Jorge Eliécer Gaitán, cuyas denuncias le costaron la vida, lo asesinaron por oponerse al país político que solo pensaba en sus empleos y en su poder, mientras el país nacional pensaba en su trabajo, en su salud, y en su cultura, que eran desatendidos por la clase política.
Y con Víctor Haya de la Torre nos duele el otro Chile como a este peruano le dolía también el otro Perú en donde los indios sufrían la esclavitud y soñamos junto a él con el gran país desde el Río Grande hasta la Patagonia.
El proyecto que hoy proclamamos tiene 500 años de historia, es el proyecto de los hijos de Martí que reclamamos el derecho a construir nuestra propia América, sin modelos importados desde el Norte, somos el Sur, siempre el Sur que reafirma su voluntad soberna de darse sus propias instituciones, sus propias universidades y sus propias políticas de desarrollo, su propia raza y su propia cosmovisión.  Somos ese Sur que admira el amor de nuestros pueblos originarios por la tierra, por el agua, por los montes andinos y con ellos queremos construir una nueva manera de habitar el mundo, bajo el signo del respeto, con el sello de la justicia y con el trabajo liberado.
Los que acá estamos, somos un proyecto unido a la causa de nuestra América Latina.  Nos lo recuerda con su voz grave y sus guitarras negras, el trovador oriental Alfredo Zitarrosa, en su milonga de la patria grande: “No habrá camino que no recorramos juntos, tratamos el mismo asunto orientales y argentinos, ecuatorianos, fueguinos, venezolanos, cuzqueños, blancos, negros y trigueños, forjados en el trabajo, nacimos de un mismo gajo del árbol de nuestros sueños”.
Nosotras y nosotros, chilenos, nacidos en el último lugar del mundo, acá en esta ciudad acorralada por símbolos de invierno, de un país aislado por los fuertes cordilleranos, el desierto salitrero, el páramo de la Patagonia y el furioso mar pacífico, compartimos con nuestros pueblos hermanos, la trágica y amarga historia del continente, de esta Nuestra América frustrada en malos amores, atrapada en la maldición de Malinche, la que nos ha dejado la colonialidad y el capitalismo como herencia nefasta y oscura, como esclavitud y devastación de la madre tierra.
La colonialidad, concepto acuñado por el peruano Aníbal Quijano, se construye a partir de la conquista de América: la colonialidad del poder –deberíamos empezar a usar este término y su significado- es uno de los elementos constitutivos del poder capitalista.  Se funda en la imposición de una clasificación de razas como fundamento del poder, estableciendo la superioridad de los conquistadores y la inferioridad de los negros y de los indios suramericanos conquistados y sometidos.
La colonialidad del poder nace con la destrucción de las sociedades y culturas aborígenes y la subordinación de éstas a la dominación de los colonizadores; con la creación de una relación de desigualdad entre identidades ‘europeas’ y ‘no-europeas’; con la reducción de las poblaciones colonizadas a ser campesinas e iletradas, impedidas de usar sus propias imágenes y sus propias lenguas; con la obligación de abandonar bajo represión sus prácticas de relación con lo sagrado; se funda en la sumisión a la hegemonía del saber europeo como manera de conocer.
Esta colonialidad del poder fue la clave maestra para que Nuestra América Latina, en el mismo momento y en el mismo movimiento histórico, se entregara sumisa al emergente poder capitalista mundial, en la construcción de lo que Wallerstein llamara un único sistema mundo, cuyos centros hegemónicos se localizaban en Europa.  Nuestra herida abierta desde hace 500 años es que América Latina se inventó para engrandecer el capitalismo mundial, euro centrado, depredador y desigual.
A partir de la evidencia de que el desarrollo capitalista necesitaba de una fuente inagotable de riquezas y ganancias, la depredación de América y los 400 años de esclavitud, constituyeron la fuente nutritiva por excelencia del capital.
Esa es la herida que nos explica, que aún está abierta, porque hoy el capitalismo –bajo la forma de la globalización y el neoliberalismo- viene por más, son insaciables y quieren de nuevo convertir toda forma de vida en oro financiero: los ríos, las montañas, los mares y los bosques australes.  Nuevas devastaciones y nuevas esclavitudes se alzan en el horizonte.  Lo digo hoy con el ánimo entero y como lo cantábamos ayer: “ponga atención, mi compadre, que vienen nuevos negreros” (Inti Illimani, Samba Lando).  Ya están aquí, sabemos sus nombres, son los Matte, son los Luksic, los Angelini, son los Paulmann.  Y son crueles, y son despiadados pues su patria es el dinero, han olvidado eso de ser fundamentalmente seres humanos, y por eso dan terror, su insensibilidad inunda la vida pública de nuestros pueblos.
Es por eso que hoy día alzamos la voz como una sola memoria, ya no hay nadie que replique, somos una misma historia (Inti Illimani, Samba Lando).
Acá estamos los chilenos y chilenas hijos de la Mistral, la que ayer se horrorizaba frente al Estado gendarme y que hoy llegamos a ser por la desgracia de la Constitución de Pinochet, así lo decía con su acento de maestra de escuela: “Ni el escritor ni el artista ni el sabio ni el estudiante pueden cumplir su misión de ensanchar las fronteras del espíritu si sobre ellos pesa la amenaza del Estado gendarme que pretende dirigirlos.  El trabajador intelectual no puede permanecer indiferente a la suerte de los pueblos, al derecho que tienen de expresar sus dudas y sus anhelos.  América en su historia no representa sino la lucha pasada y presente de un mundo que busca en la libertad el triunfo del espíritu.  Nuestro siglo no puede rebajarse de la libertad a la servidumbre.  Se sirve mejor al campesino, al obrero, a la mujer, al estudiante, enseñándoles a ser libres, porque se les respeta su dignidad” (Carta de G Mistral a Benjamín Carrión).
Oh Chile, decimos en monocorde ritmo nerudiano, “largo pétalo de mar y vino y nieve, ay cuándo cuándo y cuándo me encontraré contigo.  El mundo está naciendo.  Pero si llueve en Lota sobre mí cae la lluvia, si en Lonquimay la nieve resbala de las hojas, llega la nieve donde estoy.  Crece en mí el trigo oscuro de Cautín.  Yo tengo una araucaria en Villarrica, tengo arena en el Norte Grande, tengo una rosa rubia en la provincia, y el viento que derriba la última ola de Valparaíso me golpea en el pecho con un ruido quebrado como si allí tuviera mi corazón una ventana rota.  Ay Patria, sin harapos, ay primavera mía, ay cuándo y cuándo despertaré en tus brazos empapado de mar y de rocío” (Neruda, Cuándo Chile Cuándo).
Chile, cuna de mis ancestros, me duele tu dolor, me duele verte sometida y humillada, desprovista y depredada.  Me duelen los 15 mil niños maltratados en los campos de concentración del SENAME y me duelen los tantos trabajadores de ese servicio que intentan lo imposible con los pocos recursos que le asigna el Estado, mientras otros reciben por quintales los recursos para hacer sus negocios.  Me duele ver en las calles de mi país a mis hijos, jóvenes estudiantes, vendiendo sus oficios –malabaristas, músicos, bailarines- para pagar sus estudios o ayudar a sus padres, sin derechos y sin protección.  Me duele ver a los profesores de Chile, maestros de los nuevos hombres y mujeres, reventados por la carga de trabajo y los sueldos indecentes; me duelen las escuelas públicas donde nacen los nerudas y las mistrales, rebajadas a cloacas indecentes, a espacios vacíos de todo bienestar; me duelen los pescadores artesanales arriesgando su vida cada vez más allá del horizonte para hacer el pan de cada día; me duelen mis hermanos mapuches encerrados por pedir respeto, dignidad y tierra; me duelen Chile tus hospitales precarios e insuficientes; me duelen los miles y miles de enfermos esperando turnos en colas interminables para acceder a ser atendidos con meses y años de espera; me duelen Chile tus trabajadores haciendo huelgas ilegales, soportando la postura ruin y egoísta de sus empleadores; me duelen Chile tus madres que madrugan día a día para servir a sus hijos primero y luego a sus patrones, en horarios interminables, con salarios de hambre y volviendo a casa agotadas para iniciar otra jornada de trabajo; me duelen los más de 2 millones de discapacitados que se desplazan sin amparo y sin ayuda por las calles del país, que no pueden terminar sus estudios y que les quitan las pensiones cuando encuentran un trabajo; me duelen los jóvenes que aman a sus animales y protestan ante la crueldad con que la sociedad egoísta los usa para producir ganancias, ante las autoridades que no se incumben en el cuidado de estos seres tan sensibles como nosotros.
Me duelen Chile tus montañas fracturadas para extraer tu savia que le da oro, plata y cobre al capital extranjero, mientras acá las carencias son tantas; me duelen Chile tus ríos hirvientes de veneno que arrojan las industrias sin piedad y sin cordura; me duele Chile tu Mar Pacífico despoblado de vida, depredado y convertido en depósitos de muerte, en basural del capitalismo reinante y de la ambición enloquecida de los señores de la guerra; me duelen tus bosques australes talados para dar paso al negocio forestal, al desierto verde de pinos y eucaliptus; me duele Chile tu agua en mano extranjeras; me duelen Chile tus ríos represados para darle energía a los negocios del poder; me duele la mentira y la hipocresía de tus políticos; me duelen los pueblos olvidados de Coronel y Tocopilla, infestados de termoeléctricas; me duelen los valles aplastados por la Barrick Gold y su proyecto Pascualama; me duele Chile entregado a esa empresa del delito que es Monsanto, me duelen y me enferman las semillas transgénicas que tú Monsanto produces para cultivar el poder y dominar la tierra; me duele el valle de Azapa quemando sus olivares para abrir el reino de Monsanto; me duele Hidro-Aysen y sus mentiras para justificar sus nichos de negocios. 
Chile, todo en ti hoy es un dolor diseminado por el territorio ¿Dónde están los verdugos que te convirtieron en zona de castigo? ¿Dónde están los que te vendieron y crucificaron? ¿Dónde los valientes que te salvarán? ¿Dónde los hombres y mujeres de amor que te redimirán y te harán de nuevo una tierra prometida?
Hemos venido acá, en esta tarde de septiembre, en la primavera meridional que nos enclava en el Sur del mundo, a tomar un compromiso, a jurar solemnemente sobre este suelo sagrado, cubierto de muertos con dignidad, que vamos a buscar con ahínco y voluntad, los depósitos donde los dioses guardan sus tesoros de amor y de esperanza, para liberar la patria, para levantar el vuelo, para marchar de nuevo por los caminos de la justicia, de la verdad y de la libertad.
Vamos a tomar tu cuerpo herido de patria lacerada y con la delicadeza de un amante te vamos a cuidar, te vamos a restaurar, para que vuelvan los niños a reír viendo reír a sus padres, y los jóvenes vuelvan a cantar y a enamorarse pero con la fe puesta en el mañana y no con el corazón acongojado por el inhóspito futuro; para que los viejos puedan contemplar su historia y vean su descendencia con sosiego en el corazón y no sean despojos olvidados por una sociedad ciega y sorda ante el dolor humano, degenerada por la razón depredadora del capitalismo.
Lo hemos dicho muchas veces, suena soberbio, pero hablamos con la verdad, esto no es una candidatura más, es un proyecto político que tiene por tarea la refundación de Chile, esta candidatura no es comercial, no se hace con publicidad, no se encuentra en los supermercados.  Está hecha de amor y de esperanza, de sueños y utopías, de largas luchas, de viejas y renovadas tareas.
El Navegante de Gati ya lo anunciaba en tiempos de dictadura: “Y si al cielo lo cambiaras, por toda esta realidad, sé que todo sería tan diferente, ya que la fe que tu haz puesto, no se juega no se transa, ni por un solo momento, es fogata que corre en tus venas, es quizás tiempo gastado, es un sol que llevas dentro, primero y sin segundo, es el amanecer de tu alma”.
Vamos a refundar Chile porque esto que tenemos hoy, ya no es el Chile de nuestros amores, no es el Chile de Vicente Huidobro cuando en el puerto, los mástiles estaban llenos de nidos, y el viento gemía entre las alas de los pájaros” (V Huidobro, Noche).  Ni es el Chile de Pablo de Rocka en el que el amor era más eterno que la muerte, y podíamos decirle a la mujer amada: “Adentro de un arco de llanto que ningún ser humano ya jamás mirará, Yo borrado, acuchillado con la lengua quemada por el ancestro del mundo y el grito inútil como adentro del pellejo universal, te seguiré llamando”.
Este nuestro Chile que nos duele es el engendro de muertes, torturas y desapariciones.  Las bases morales de nuestra patria, hoy, son la impunidad de los poderosos.  El golpe de Estado no se hizo para matar y torturar.  Fue necesaria la tortura y la muerte para construir el Chile de las AFP que producen ejércitos de pobres; fue necesaria la desaparición forzada de personas para hacer de la salud y de la educación un negocio lucrativo y degenerado; fue necesario el exilio para traer de vuelta al capital extranjero que usurpa el cobre, el oro, la plata y el agua. Toda esa brutalidad fue el fundamento de este Chile con una Constitución déspota y autoritaria.
Este proyecto político que hemos empezado a construir se ha propuesto grandes tareas:
Recuperar los recursos naturales –cobre, litio, oro, bosques, agua y suelos- para garantizar los derechos fundamentales a la educación, a la salud, a las pensiones dignas sin AFP y a la vivienda.  Vamos a recuperar el cobre para Chile, para la felicidad de nuestros pueblos, para restaurar la alegría que tanto nos falta en este suelo de opresión.
Vamos a terminar con el endeudamiento y lo que hoy son servicios mañana serán derechos, lo que es una sociedad lucrativa, mañana será un sociedad de derechos.  No más capitalismo en la salud ni en la educación, no más capitalismo en las pensiones, vamos a terminar para siempre con esos mataderos que son las AFP y vamos a restaurar la solidaridad con nuestros abuelos; vamos a restituir la dignidad del trabajo, la centralidad del trabajo, la importancia del trabajo, de los salarios dignos y del respeto a la clase trabajadora, porque es ella quien produce la riqueza; vamos a construir casas dignas para la vivienda (70 mil casas sociales por año); vamos a restituir la dignidad de los pueblos originarios, vamos a poner en libertad inmediata a los presos políticos mapuches procesados por ley antiterrorista; vamos a derogar esa nueva ley maldita, vamos a terminar inmediatamente con la ocupación militar del Wallmapu, de la Araucanía; vamos a construir hospitales y escuelas; vamos a terminar con la humillación del Transantiago y crearemos una empresa pública responsable de ese servicio; vamos a hacer las cosas bien, porque hoy se gobierna para los poderosos y no para los desheredados.  No más mi patria hecha girones por el lucro y la acumulación capitalista.  Chile, te quiero libre, te quiero justo, te quiero amable, quiero oír la risa de tus niños sin temor por su mañana.
Traeremos de vuelta la justicia y volverá el trabajo digno para empleados públicos y privados: fin a la subcontratación, derogaremos el Código Laboral de Pinochet y la ConcertAlianza, restituiremos el derecho a huelga, la negociación colectiva y la sindicalización con trabajadores que tengan realmente poder negociador.
Pero por sobre todo vamos a recuperar los derechos políticos.  Pondremos fin a siglos de dominio autoritario y construiremos la verdadera democracia, vamos a ponerle fin a esa Constitución oprobiosa de 1980, hija del maridaje inmundo entre Ricardo Lagos y Augusto Pinochet.  Una Asamblea Constituyente, constituida por delegados de pueblos originarios, campesinos, trabajadores, empleados públicos, pescadores artesanales, mujeres, estudiantes secundarios y universitarios, discapacitados, diversidad sexual, académicos y profesores, serán los encargados de crear la nueva Constitución y un nuevo orden que consagre el principio de la voluntad general y el derecho de los pueblos a autogobernarse, en donde la democracia sea participativa y no representativa, donde los chilenos que viven en las provincias tengan autonomía política y económica.
La tarea es ardua, serán tiempos de fatiga y extenuación, pero también serán tiempos más felices, serán tiempos para desplegar la imaginación, tiempos de construcción, tiempos donde la creatividad no tenga límites, donde lo imposible no tiene cabida, porque en la Nuestra América de García Márquez, el realismo mágico hace posible gestas épicas, actos heroicos, tareas titánicas, proezas desbordantes y amores imposibles.  No son tiempos para amores cobardes, porque sabemos que “la cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes.  Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar ni el mejor orador conjugar”.  Y nosotros somos amantes y no simples mortales.
Así pues todos los que acá estamos tenemos una grande tarea, debemos salir a difundir el proyecto, conseguir adherentes, convencer a los indecisos.  Jóvenes de mi país, hablen con sus padres, hablen con sus amigos, con sus abuelos, con sus vecinos, hagamos de esto una oportunidad para romper el hielo de las separaciones que tan solos nos dejan.  Una gota y otra gota hacen tormenta.  Que cada uno de nosotros consiga 10 más y así entraremos en la segunda vuelta.  Porque si ello ocurre, nada ni nadie podrá impedir esta avalancha de esperanza y de sueños que entrará en La Moneda.
A los comandos del movimiento les llamamos a seguir organizándose, a movilizarse en torno a este proyecto y las candidaturas a lo largo de todo Chile.  Llamamos a todos a sumarse en cada rincón de Chile a la Gran Gira Nacional que se inicia el día de mañana.  A recorrer Chile con nosotros, ustedes son la campaña.  Ustedes son la causa y razón de este movimiento.
Desde acá queremos agradecer a todos y todas quienes a través de su apoyo y participación han entendido que esta candidatura somos todos y todas, que crece día a día al igual que la esperanza de la gente que sueña con un Chile feliz. No seré sólo yo quién entrará en La Moneda, somos todas y todos.  Nuestro proyecto político es distinto porque nace de una lucha de 500 años por la libertad y la justicia, respiramos un aire distinto, sentimos una convicción política real y participativa. Somos los que no se conforman con poco. Somos los que queremos un Chile distinto. Somos los que con orgullo y honor hacemos este movimiento.
Y llegará el día en que junto a Pablo Neruda le cantaremos a Chile una canción de amor: “Ay cuándo, Patria, te casarás conmigo; con ojos verdemar y vestido de nieve; y tendremos millones de hijos nuevos que entregarán la tierra a los hambrientos” (Pablo Neruda, Cuando Chile).
Nos asiste la fuerza, el coraje, la valentía y la determinación.  La historia es nuestra y la escribiremos con la potencia de la razón y la vitalidad de nuestros corazones.  

Arriba los que luchan
Que vivan para siempre las que luchan

viernes, febrero 10, 2017

Entrevista post morten con Pablo de Rokha


En 1965 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, respecto del cual sostuvo: «Me llegó tarde, casi por cumplido y porque creían que no iba a molestar más».

Confieso que esta entrevista la preparé como ninguna antes. Este otro Pablo de nuestros vates me entusiasma mucho más que el más que reconocido Pablo Neruda que se ha vulgarizado tanto que hasta Ricardo Arjona lo usa para encantar cuarentonas. A Pablo de Rokha no lo usarían para vender cantitos del pop. Él está considerado dentro de los grandes de la poesía chilena, junto a Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y Neruda. Como hombre de carne nació a fines del XIX llamándose Carlos Díaz Loyola, oriundo del Maule, es reconocido como un poeta rupturista, polémico y vanguardista. Comunista expulsado de ese partido en 1938, obviamente porque los espíritus como él no caben en estructuras burocráticas siempre gobernadas por seres mediocres y espíritus que se arrastran por el polvo. El esperado encuentro fue a orillas del rio Mataquito, en su región natal, muy entrada la madrugada, en una explanada abundante en árboles y vegetación silvestre. Apoyaba su espalda en un grueso tronco que desde lejos se erguía como un viejo gigante cobijando a un diminuto hombre de la tierra. Me reconoció sin preámbulos ni saludos ¿Qué tal don Pablo, cómo anda? Le pregunté para iniciar el encuentro. Me miró sin cruzar palabra, tenía el rostro partido por la tristeza y la angustia rondaba esa noche entre nosotros. “Siéntese Delanuit, he juntado algunos troncos muertos para palear el frío de esta noche”, me dice con voz paternal y cariñosa. Prepara él mismo la fogata, mientras el río hace cantar a las piedras, el viento reír a las hojas y la humedad del sitio produce la magia del olor de la tierra. Esa noche fue todo un placer, un éxtasis de materia y espíritu y no faltó la mujer, pues ella estaba omnipresente en el alma de aquellos dos huérfanos de tibieza femenina que estábamos de Rokha y yo en esa noche de Chile.

Me confiesa que pasa largas jornadas cuidando de sus pequeños hijos –Carmen y Tomás- que murieron a temprana edad…”no hay placer mayor que cuidar de tus hijos” me confiesa. A pesar de intentar presentarse con la dureza de una roca –uno de sus primeros seudónimos era Amigo Piedra- su sensibilidad lo hacía un hombre profundamente enamorado y amante de sus hijos. Se suicida tres meses después de la muerte de su hijo Carlos y de su amigo Joaquín Edwards Bello. La muerte de su amada mujer, Winétt, lo sumió en una de las más largas y profundas tristezas de las muchas que tuvo en su vida. Escribe posterior a ese evento Fuego Negro, una elegía y un lamento desesperado: “Adentro de un arco de llanto que ningún ser humano ya jamás mirará, YO borrado, acuchillado con la lengua quemada por el ancestro del mundo y el grito inútil como adentro del pellejo universal, te seguiré llamando”.

Don Pablo, le puedo leer un fragmento de su libro Los Gemidos?

No me pida permiso, usted organizó este encuentro y tiene que dar curso a su trabajo creativo…

Es un fragmento en que usted le habla a Winétt:

"Winétt: ya habrá llovido mucho, mucho, mucho... entonces, entonces no seremos nada, nada, nada, nada más que dos sueños helados; el mismo túmulo cobijará tus virtudes, mis huesos, mis huesos; y cuando tu actitud me golpee la puerta del sepulcro llamándome: Pablo... mi Pablo... o... o!..., no te oiré, no te oiré no te oiré, no te oiré, no te oiré, pues, aunque vecinos, toda la eternidad, toda la eternidad, toda la eternidad, toda la eternidad entre nosotros ha de haber caído muerta; otros hombres, otros hombres y otras mujeres, otros hombres y otras mujeres poblarán las provincias del mundo y el pueblo en que nacimos; tu juventud, tu juventud y la mía aullarán, como perros, abandonadas por los caminos imaginarios, y todo, todo, todo, todo, todo, todo, todo, todo será polvo del polvo" 


Qué destacaría más de ese fragmento? Su desesperación por lo finito del amor o su angustia por la muerte, la nada y la degradación a la que todos estamos sometidos?

Al emocionar de los seres humanos no es posible aplicar la disección que recomendarían los métodos cartesianos del conocimiento. Emociones y sentimientos se mezclan y entrelazan mutuamente. La ausencia del ser amado, la conciencia que te formas de su finitud y degradación te llevan necesariamente a la angustia por la nada y la muerte y, a su vez, la certeza de la muerte y de la nada te conduce irrevocablemente a la desesperación ante la inevitable muerte de lo amado.

Pero, hoy por hoy usted la puede ver y compartir con ella sus días….

Pero sólo en su espíritu y yo amaba su olor, su cuerpo, su transpiración y de ello tengo nostalgia, tengo sed, me falta como siempre, como nunca antes su carnalidad, su materialidad.

Está triste don Pablo… 


Yo siempre estoy triste amigo Delanuit…

Como Neruda en su poema Farewell: “Estoy triste, pero siempre estoy triste”…

Me pregunto si Neruda habrá alguna vez estado triste de verdad o no habrá plagiado incluso ese sentimiento de los seres más nobles. Neruda gustaba mucho de copiar a otros poetas. Me recuerdo del poema Los Nautas de Miguel Angel Macau, el cubano: “Amo el amor de los marineros que besan las mujeres y se van, dejando una promesa de naufragios para huir y no volver jamás. Vienen a la vida entre los brazos de los trigueños cantos del azar, y una noche se acuestan con la muerte en el lecho letal de la mar” ¿No le parece Delanuit que Farewell de Neruda es muy parecido sino igual? Allí Neruda recita: “Amo el amor de los marineros que besan y se van. Dejan una promesa. No vuelven nunca más…En cada puerto una mujer espera, los marineros besan y se van. Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar…”

Neruda no era muy honesto ni en su amor por la mujer, ni por los hijos –recuerde que abandonó a su hija enferma- ni en sus compromisos políticos…

Hablando de política, usted se comprometió a fondo en ello y, cómo no, eso le pasó la cuenta no? Fue anarquista, comunista, escribió en la prensa fuertes y comprometidos textos, recuerdo el texto Imprecación a la bestia fascista, en donde defiende la democracia y el socialismo criticando a su estilo el fascismo. Aún sueña con una sociedad de justicia? 


A usted Delanuit le parece que el capitalismo sea hoy mejor que ayer? No le parece que es más que en otros tiempos un sistema sustentado en la muerte y el arrasamiento de toda forma de vida? No se requieren miles de toneladas de peces muertos para sustentar la ganancia y el lucro de la industria pesquera que hoy está en manos de tres grupos económicos en Chile? No se requieren millones de hectáreas de bosque chileno –ese de nuestros lugares de infancia y adolescencia en esta nuestra tierra amada de Chile- convertidos en astillas para el lucro de Matte y Angelini? Más que nunca hoy debemos aspirar a la justicia y a superar el orden capitalista si la belleza y la humanidad tienen la pretensión de subsistir. Lo más sustantivo, lo más preciado y amado caerá víctima del lucro desenfrenado si no ponemos fin a ese orden despiadado.

Efímera, efímera, efímera, efímera, muy efímera me pareció la entrevista con este mastodonte de la palabra que me impregnó de su forma reiterativa de expresar mis pasiones. Me tenía que ir, lo dejé solo, me percaté de su llanto –no por mi partida claro está- por Chile, nuestro Chile, este fragmentado y apaleado país, maltratado y sufriente que necesita vivir tiempos mejores….

Por Delanuit

miércoles, febrero 08, 2017

La Salida Política: Unidad y Frente Amplio



Ante el preocupante escenario político de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, la responsabilidad política obliga a la unidad y a la creación de un Frente Amplio:


martes, febrero 07, 2017

El Abuso Inexcusable del Sistema de AFP como Sistema Criminal


Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) constituyen un problema social mayúsculo y provocará una pobreza gigantesca y una escandalosa concentración de la riqueza:



Convocatoria a la Unidad


Estimados compañeros:

Los pueblos que triunfan y derrotan a sus señores, siempre son pueblos que han entendido que la piedra angular, la llave maestra de la lucha política es la unidad.  Ese es e gran desafío de nuestro tiempo: