jueves, agosto 09, 2007

La Señora Matthei dice Saber de Economía


Después de largos años de estudio que envuelve la formación de los economistas, surge necesariamente la pregunta acerca de la utilidad o eficacia del conocimiento aprendido en las aulas universitarias en ese ámbito del conocimiento humano y, a decir verdad, mucho de ese conocimiento es rotundamente parte del conocimiento inútil y, en muchos casos, francamente absurdos. Parte de los conocimientos de los que se ufana la senadora Matthei provienen de hipótesis que a estas alturas difícilmente la cordura podría señalar como adecuadas, como por ejemplo, el comportamiento racional de los consumidores. Otras ciencias, como la psicología, se han fatigado en demostrar la importancia del comportamiento impulsivo y muchas veces inconciente, motivado por lógicas desconocidas, pero los “sabios” economistas como la señora Matthei, nada, como si nunca compraran por envidia, depresión, angustia o simplemente ganas.

Hay conocimientos absurdos de los que se ufana la señora Matthei, los que además utiliza para desacreditar a otras personas, siempre con el mal gusto del sabiondo, del que se cree conocedor de una ciencia exacta e irrefutable. No se porque ese tipo de gente siempre hace la vista gorda de la experiencia de los verdaderos sabios que se reconocen profundamente ignorantes, mientras más se acercan al conocimiento. Qué falta de buen gusto y qué lugar común recurrir siempre a ese argumento.

Pero hay otros conocimientos que la ciencia perfecta profesada por la senadora Matthei, que ni una ni la otra tienen algún interés en recoger, como por ejemplo, la productividad económica de los ecosistemas naturales, que están completamente afuera del horizonte de su reflexión. Matthei, portadora de la verdad revelada por Adam Smith, Walrras o su maestro por excelencia, Milton Friedman, no le preocupa en absoluto que todas las recomendaciones de política económica que ella defiende no tienen ni siquiera contemplado que la enorme producción económica chilena, muchas veces se hace destruyendo riqueza económica que jamás será recuperada, como son las biomasas pesqueras o la capa vegetal del subsuelo que alimenta las ganancias de la industria forestal. De ignorar este conocimiento la senadora Matthei seguramente no se avergüenza sino, y para peor, se ufana como el rey desnudo que expone impúdicamente su pobre humanidad.

Pregunta ¿Qué ocurre con las recomendaciones de política de una ciencia que deja al 95% de la realidad afuera de su campo de investigación y análisis?

La señora Matthei, dice saber economía puesto que le parece técnicamente impensable que las pequeñas empresas puedan pagar salarios decentes a sus trabajadores, pero, el conocimiento que ella olvida o quiere deliberadamente soslayar –y que tiene alguna relación con la ciencia de su propiedad- es aquel que nos dice que, si las pequeñas empresas no pueden pagar esos salarios es porque es tan desigual la distribución de la riqueza en Chile que esas pequeñas empresas no tienen a quien vender sus productos. El mercado para las llamadas pymes son los chilenos, pues es a ellos a quienes les venden lo que producen o fabrican, y por la enorme desigualdad que hay en este país, no son realmente un mercado dinámico para el crecimiento de las empresas pequeñas. Lo que olvida la señora Matthei -o simplemente no le da ninguna importancia- es que esto es el resultado de políticas económicas orientadas a concentrar la propiedad y desarrollar exclusivamente las exportaciones de un único 1% de grandes empresas que, además, apenas dan empleo y, en consecuencia, no contribuyen a crear mercados para las pequeñas empresas.

Si en Chile hubiese leyes laborales que facilitaran la negociación colectiva de tal manera que los trabajadores tuvieran mayor fuerza para negociar, entonces, la repartición de la torta sería más justa y las pymes podrían vender más y pagar mejores salarios. Si en Chile los trabajadores pudieran ser parlamentarios, como ella, y si fuese posible que éstos realmente representaran a los ciudadanos, entonces tendríamos leyes que impusieran impuestos más justos a personas y empresas y eso reduciría la desigualdad y las empresas pequeñas tendrían a quien vender sus productos.

El conocimiento de la senadora Matthei, a parte de ser extraordinariamente limitado, no es sino ese que deben manejar a la perfección los comisarios del capital, como los denomina el Premio Nobel de literatura, José Saramago, encomendados para servir los intereses de multinacionales y grupos económicos como la señora Matthei, aquél que les asegure su posición de poder y control de la sociedad. De otra manera no recurriría al desatino poco novedoso y reiterativo que usan estos “expertos” para desacreditar la opinión de los otros: ¡cállate que no sabes!

Marcel Claude, PhD (c) en Economía.

14 Comments:

Anónimo said...

sr. claude estoy de acuerdo con
ud. los neoliberales hablan puras leseras y ademas pusilamines como
en la concsrtacion.

mauricio canto.

Anónimo said...

Quiero hacer un enfoque complementario al económico-académico que hace Marcel Claude, que en mi opinión resulta algo blando para la destemplada senadora ultraderechista.

La senadora UDI Evelyn Matthei ostenta reprobable pasado ético y los pesados números de su ingreso familiar dicen bastante sobre su calidad ética y su audacia.

Hay que recordar los hechos de agosto de 1992 cuando por andar de "sapa asociada" al DINE pinochetista, ser desleal y mentirle a todo el país fue expulsada de Renovación Nacional.

Y no es necesario saber mucho de economía para dimensionar el nivel ético de su grosera descalificación al Obispo Goic por haber tenido la osadía de proponer un salario ético de apenas $250.000, que están apenas $38.000 sobre los escuálidos $212.000 en el que la fraudulenta CASEN 2006 situó la línea de pobreza para una familia de 4,5 personas.

Con cuántos salarios éticos y mínimos vive la familia de cuatro personas de la Sra. Matthei de Desormeaux?

Es bien fácil calcularlo ya que tanto el Sr. Desormeaux, como consejero derechista del Banco Central, como la Sra. Matthei, una senadora, tienen ingresos conocidos y de origen fiscal (o sea pagado con nuestros impuestos o nuestro cobre).

El Sr. Desormeaux gana $10,000,000 mensuales o sea 40 "salarios éticos" o 69,8 salarios mínimos
.
La Sra Matthei gana $8,2 millones mensuales, o sea 32,8 salarios éticos o 56,9 salarios mínimos

Por lo tanto la familia Desormeaux-Matthei dispone de $18,2 millones mensuales, lo que significa 72,8 salarios éticos o 126,7 salarios mínimos.

El Ingreso per cápita mensual de esa familia es de $4,05 millones al mes, lo que la situa en el primer centil de ingresos (el 1% más rico), de acuerdo a las cifras de la CASEN 2006

Hago constar que las falsificaciones gordas de la CASEN 2006 comienzan sobre los $30 millones mensuales y las 12,000 personas que los perciben.

Hay que ser bien "cara de palo" -y FASCISTA, porque no decirlo claro- para descalificar tan groseramente a alguien por proponer ese modesto ingreso ético al trabajo cuando se tienen ingresos mensuales -y de origen fiscal más encima- equivalentes a 72,8 veces esa cifra o 127 salarios mínimos recien reajustados.

Y sólo con este ejemplo podemos ver la FALACIA de la CASEN 2006, al que el gobierno Bachelet trató de sacarle tanto provecho político, que nos dice que la relación entre el 7,1% más rico de los chilenos -el 10% de las familias más ricas- y el 12,3% más pobre -el 10% de las familias más pobres- es de sólo 31 veces. En realidad la relación es superior a 150 veces y bastante parecida a la cifra de salarios mínimos de ingreso mensual de la familia de la senadora UDI Evelyn Matthei.

Juan P. Moreno

Marxxxcelo Valdes said...

En resumidas cuentas podriamos señalar simplemente que el comentario aquel fue de una Matthei de wea.

Rodrigo said...

De todas formas, ella es concecuente con su pensamiento fridmaniano. Lo extraño sería que no opinara de esa forma. El problema se encuentra en la concertación, que supuestamente promueve una economía social de mercado, y que considera suficiente, un salario mínimo $144.000 como señalaba nuestro "expansivo" ministro de economía.

Saludos,

RLT

Rodrigo said...

Perdón de hacienda...porque el de economía es un misionero de las AFP...

Anónimo said...

No nos extrañemos la opinión de esta señora, para esto fue contratada, lo terrible es que los personeros de la concertación en un discurso disfrazado de justicia social, en su mayoría piensan igual. Es solo ver todo el escandalo por el feriado de Septiempbre tratando de engañarnos de una forma tan burda....que el pais no crece por favor...
Saludos gracias por el espacio.

Chileno said...

Marcel, soy un blogger y periodista, estadounidense, y quisiera contactarte pero no encontré ni tu contacto. Podrías enviarme un email:

savechileno@gmail.com

Muchísimas gracias!

-Will Sherman

bondoydayan said...

La Señora a la que se hace mención en esta discusión solo defiende sus interéses y los interéses de las personas que defiende su partido y su modelo político-económico, o sea, el gran empresariado y los adinerados de este país (incluyendo no solo a conservadores, facistas, opus dei, etc...si no también a personas de otras tendencias políticas con un tremendo capital y/o sueldo).
Creo que lo más preocupante es que los chilenos no se dan cuenta aun de la calidad de personas que están ejerciendo el poder, que manejan los medios, que nos mantienen ignorantes, que defienden solo sus intereses, que mantienen un modelo económico que promueve la desigualdad y la acumulación de las riquezas en pocas manos, que mantiene una manera de hacer política anti-democrática, etc, etc.
Creo que nos hace falta perder el miedo, dejar de ser conformistas, escuchar y respetarnos mutamente, criticar y cuestionar a los grandes medios de comunicación y a los poderosos.
Que verguenza vivir en un país que ha sufrido tanto y que mantiene en el poder a personas inhumanas, algunas criminales y otras muy individualistas, que generaron gran daño humano y siguen haciendonos cada ves más atrasados social y moralmente.
Gracias al Señor Obispo Goic por utilizar esos malditos medios de comunicación asociados al poder para poner una importante discusión en la sociedad y hacernos pensar un poco en los demás y en nuestro propio actuar.

Anónimo said...

HOla me sumo a todos los comentarios antes hechos y aprovecho esta ocación ya que es la unica que tengo para agradecer a sr Goic por su propuesta. Lo admiro profundamente. Fue la voz de los sin voz esta vez. Gracias a ti Marcel tambien.
Saludos
Carolina

Paulina said...

La Evelyn Matthei fue porra hasta en el colegio.

Anónimo said...

Hola Marcel,
Pude ser que monseñor Goic no sabe nada de economía pero la señora Matthei no sabe nada de ética ni de moral. Esto no es cuestión de diplomas es de nuevo una posición ética...

Anónimo said...

Recuerdo una compañera que tuvo muchas dificultades para entrar en la logica que proponian los modelos que se nos presentaban como paradigmas de la economia. Acaso muchos de estos otrora estudiantes sigan pensando que lo que los graficos mostraban, incluso a los que uno forzaba para representar la verdad develada por los textos de la economia dominante, tienen plena validez y entonces el salario minimo por sobre el equilibrio genera cesantia y que el sistema de precios debe seguir sujeto al libre juego de las fuerzas del mercado, sólo así se hallará el equilibrio. Así de simple. Un economista que oficia de decano de una institución pontificia afirma que el salario minimo está un 40% por sobre la productividad laboral sobrepagando a los menos calificados. El equilibrio estaría en torno a los $70.000, líquidos.- Otro con nombre papal y apellido sacaroso y que en las paginas de internet lo presentan como fundador de un portal de busqueda de empleos, rumiaba en contra del salario mínimo argumentando por qué el estado podría impedir trabajar por menos(!) dinero... O sea como alguna vez leí a P. Meller 'para algunos el mercado del trabajo es como el mercado de las papas'. El martillero walrasiano, la mano invisible, adquieren para estos catequis, perdón,economistas, con amplias tribunas, la encarnación de lo que predicen sus profetas. Y claro, desde la comodidad de mirar el mundo con el estomago, la cuenta corriente y bolsillo lleno, hasta yo me declaro pretoriano del capital....

Pablo Faret said...

Hola Marcel, estudio en la escuela de gobierno en la U.de Chile, preparo un memo para la catedra de politicas publicas sobre la explotación del cobre, pienso que tu puedes tener algún dato o punto de vista importante. Si le interesa ayudarme mi corre electronico es pablofaret@gmail.com

saludos.

Anónimo said...

Estoy de acuerdo con la mayoría de las opiniones. La sra. Matthei no tiene moral para decir cuál es el salario justo, si siempre ha vivido en la opulencia, pero es más. Una opulencia gracias a todos nosotros, con la plata d nuestros impuestos, con la plata de nuestro país. Recordemos de quién es hija, un señor que es recordado y no precisamente por su honestidad. Si escarváramos un poquito sabríamos que le faltó poco para ponerle ruedas a la Fuerza Aérea. De tal palo, tal astilla.