sábado, marzo 29, 2025

“IZQUIERDA” POSMODERNE LATINOAMERICANA: ÍNTEGRAMENTE FUNCIONAL AL CAPITALISMO


Por Marcel Claude

Economista

Nacido en Santiago de Chile

La periodista Leticia Martínez al defender el evento del 26 de febrero 2025 en el Capitolio de La Habana, nos sitúa preocupantemente es el espíritu que se levanta desde el corazón de estas nuevas generaciones de la “izquierda” latinoamericana y que forma parte de la llamada Nueva Izquierda (posmoderna) en contraposición a la Vieja Izquierda (racionalista y moderna).  En Chile ya lo hemos experimentado con el Frente Amplio y el actual presidente Gabriel Boric, que no ha dejado compromiso de campaña sin cumplir y ha emigrado desde cuestionar duramente al mundo de los grandes empresarios multimillonarios a considerarles como un aporte al desarrollo nacional y al empleo, tal como lo hizo su ministra del trabajo del Partido Comunista, Jeannette Jara, en relación a la muerte de Horst Paulmann, uno de los más ricos del mundo y de reconocido pasado en las filas del nacional-socialismo alemán.

 

Esta “nueva izquierda latinoamericana”, léase izquierda posmoderna, en definitiva abusa del discurso de la deconstrucción posmoderna, que finalmente no ha sido más que una desautorización y silenciamiento del proyecto histórico de liberación que han levantado los oprimidos desde tiempos inmemoriales, soslayando la cuestión de la hegemonía del proyecto capitalista que hoy se ha fortalecido a falta de una izquierda contestataria y revolucionaria.  Raya para la suma: «servidores de pasado en copa nueva, eternizadores de dioses del ocaso» y cuando esta “nueva izquierda latinoamericana” borre los vestigios de la revolución en Cuba, seguirán ahí los pobres del mundo que ese 26 de febrero 2025 no tenían ni luz ni pan, pero, esta vez el mismísimo discurso posmoderno de Leticia ya no será utilizado para “defender la revolución” sino más bien el “progreso”, el “desarrollo”, y toda esa larga lista de fetiches ideológicos que ha instalado el capitalismo para someter la conciencia de los pobres.

 

Lo inquietante de los postulados de esta nueva izquierda posmoderna es que permiten vislumbrar un escenario en el que no serán los fascistas ni los enemigos de la revolución cubana, sino más bien los profetas del vicio –parafraseando a Sabina- que forman parte de esta “nueva izquierda latinoamericana” rosa y posmoderne -íntegramente funcional al capitalismo- los que arrastrarán a Silvio por sobre rocas cuando la Revolución se venga abajo y son ellos quienes machacarán sus manos y su boca.  El pueblo Mapuche lo sabe.  Y eso, como diría Albert Camus, es lo que da miedo.

“IZQUIERDA” POSMODERNE LATINOAMERICANA: SERVIDORES DE PASADO EN COPA NUEVA


 

Por Marcel Claude
Economista
Nacido en Santiago de Chile

Cuando la periodista Leticia Martínez defiende la carnavalización que supuso festejar los más de 800 millones de dólares de ingresos y el aumento de un 16% de las ventas de Habanos S.A. en el Capitolio de La Habana, «no sabía mi amor no sabía» que no solo estaba relegitimando las fiestas pantagruélicas de la Cuba de Batista, lugar de divertimento para los yanquis multimillonarios y mafiosos, sino que también nos ilustra algo sobre el espíritu de las nuevas generaciones de “izquierda” (posmoderna) que se han tomado la posición en nuestros países del Sur de América.

 

Sin miramientos sostiene que «Y si hoy estamos como estamos … es porque un día nos creímos eso de “la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio”» poniendo en entredicho de manera muy vanidosa y soberbia el sentido de lucha que siempre ha caracterizado a la izquierda, afirmando el error, lo necio y lo absurdo de asumir al enemigo (léase de enfrentar y combatir a los adalides del capitalismo que son nuestros enemigos), y peor aún, confirmando lo necio y absurdo de vivir sin tener precio, léase: si quieres tocar lo cierto (parafraseando a Silvio Rodríguez) ya no tienes que amar el tiempo de los silencios ni la hora que nunca brilla, más bien tienes que fijar un precio, tienes que convertirte en mercancía, tienes que venderte.  Ahí es donde los dichos de Leticia se te atragantan y se te clavan como una dolorosa daga que vuelven muy tristes los tiempos venideros.

 

A estas generaciones nuevas de la “izquierda” rosa posmoderne ya no les acomoda luchar, más bien desdeñan ese tipo de acciones políticas, quieren negociar, transar, llegar acuerdos con el enemigo, sin tener en cuenta lo que alguna vez dijera un antiguo político chileno que compitiera por las presidenciales con Salvador Allende en 1970, Radomiro Tomic: «cuando se gana con la derecha, es la derecha quien gana».

 

 


“IZQUIERDA” POSMODERNE LATINOAMERICANA: LA FIESTA DE HABANOS S.A




Por Marcel Claude

Economista

Nacido en Santiago de Chile

La noche 26 de febrero 2025, en La Habana de Cuba, un grupo privilegiado de millonarios, gozaban de los mejores habanos y del buen whisky, nada menos que en el Capitolio Nacional, actual sede de la Asamblea Nacional.

 

La defensa ideológica de este cuestionado evento, la ofreció la periodista Leticia Martínez, argumentando que la dignidad nacional de Cuba se expresaría … «también, por qué no, cuando millonarios, hombres y mujeres de negocios, influencers, medios de prensa de todo el mundo se reúnen en la capital del país por el tabaco que sale de las manos de un joven pinareño».

 

La referencia de Leticia a los millonarios, además del desafortunado cierre de su escrito: «Y si hoy estamos como estamos … es porque un día nos creímos eso de “la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio”» nos llevan a una dimensión mucho más compleja y peligrosa que la resurrección de las fiestas de Fulgencio Batista.

 

Lo más preocupante es el proyecto político que anida en el corazón de estas nuevas generaciones de “izquierda” que se han afincado en la llamada izquierda posmoderna, que abandonó definitivamente la histórica convicción de que las clases sociales explotadas son por excelencia el sujeto de la acción política y le atribuye a las “minorías oprimidas” como los estudiantes, las mujeres, la comunidad LGBTIQ+, la facultad de la acción revolucionaria.  Sin embargo, lejos de una acción política orientada a cuestionar y superar el orden capitalista que ningún proyecto revolucionario auténticamente de izquierda puede soslayar, la acción política de la izquierda posmoderna se circunscribe a la lucha contra el patriarcado, la homofobia, el machismo la exclusión y el racismo.

 

En pocas palabras, esta “izquierda rosa posmoderne” abandonó a las grandes mayorías explotadas por el sistema capitalista y se conformó con un proyecto orientado a las minorías, dejando a los desheredados sin referentes políticos y a merced de las nuevas formas de fascismo que hoy se han apropiado de los sueños y esperanzas del proletariado.  Esta es la consecuencia más grave que tiene y tendrá la izquierda posmoderna: un futuro en donde campeará el fascismo, la injusticia social y la opresión llevada a niveles superiores.


viernes, marzo 28, 2025

LA FAMILIA LUKSIC Y SU NOTABLE GENEROSIDAD CON LA TELETÓN (UNA PERSPECTIVA CRÍTICA)


Marxel Claude

Centro de Investigación para la Industrialización

Facultad Tecnológica - USACH


No he sabido mucho –salvo la donación de los Luksic- de ese evento anual histórico llamado TELETÓN y que trastorna por dos días a rostros y vedettes de la inaguantable televisión chilena, así como a la gran mayoría de chilenos y chilenas, pero que para otros como quien suscribe estas palabras, no representa más que el fracaso moral de una cultura y la consolidación de ese mefistofélico dicho de que “el fin justifica los medios”.  Por el sinsentido y la desazón que me producen intentar cuestionar un evento que trastoca toda mínima integridad humana, sólo me limitaré a poner en entredicho la generosidad de la familia Luksic –la más rica de Chile- que se ha convertido en un emblema, tanto como el huemul y el cóndor en el escudo nacional, de los sueños y esperanzas de la identidad de Chile después de la dictadura militar.  Esta familia hizo un aporte de 1.800 millones de pesos, lo que fue percibido como un acto de magna generosidad…. TODO MAL… FRANCAMENTE MAL.

 

Según la Lista de los Multimillonarios más Ricos del Mundo de la Revista Forbes[1], entre los más ricos del mundo en 2024 se encuentra en el rango 75 Iris Fontbona y familia –léase Andrónico Luksic- con la contundente suma de 25 mil 700 millones de dólares.  Todos debemos coincidir que tan “pequeño capital”, no es posible resguardarlo a la vieja usanza bajo un colchón y que probablemente se encuentra muy bien invertido.  De hecho, la misma revista Forbes identifica a esta familia con el negocio minero que, según Ramón López, Doctor en Economía por la Universidad de British Columbia en Canadá y Profesor Titular en el Departamento de Economía de la Universidad de Chile[2], la rentabilidad de las empresas que explotan el mineral en Chile es solamente comparable, tal vez, con el tráfico de drogas. Sus tasas de rentabilidad han sido del 80% y actualmente deben estar sobre el 100% anual, es decir, recuperan el capital en un año.

 

Sin embargo, acá vamos a ser más prudentes y tomaremos hipótesis menos “escandalosas” que las postuladas por el profesor López y tomaremos como referencia la publicación de CIPER sobre Los enormes beneficios tributarios a los que acceden las empresas mineras en Chile[3] en la que citando un estudio realizado por Cochilco (Comisión Chilena del Cobre) sostiene que un proyecto minero tipo levantado en Chile, va a tener una rentabilidad de 14,5 por ciento, tal como se aprecia en el gráfico a continuación:



Ahora bien, el capital de la familia Luksic no sólo está invertido en la minería, también en la industria bancaria puesto que son dueños del Banco de Chile, gracias a un crédito express entregado por el Banco Estado cuando para nuestra desgracia presidía al país otro pedante político llamado Ricardo Lagos.  Lo que informa la Memoria Anual 2023, el Banco de Chile, en 2023 tuvo una rentabilidad sobre patrimonio de 25,1%[4].

 

Entonces, si promediamos las rentabilidades de ambas industrias, minera y bancaria, podríamos señalar sin equivocarnos mucho que la valorización del patrimonio de la familia Luksic ascendería a un 19,8% anual.  Así las cosas podríamos estimar el incremento del capital de dicha familia (19,8% de 25 mil 700 millones de dólares) en 5,089 millones de dólares anuales, que divididos en 365 días del año ascienden a 14 millones de dólares por día, o sea, al valor promedio del dólar en noviembre de 2024 (958 pesos por dólar), serían 13 mil 365 millones de pesos por día.  Esto quiere decir que la generosa donación de 1.800 millones de pesos a la Teletón, no representa más que el 13,5% de sus ingresos diarios, o un 0,04% de sus ingresos anuales.  En términos relativos, una suma que por más grande que parezca, no afecta ni en medida menor el patrimonio de los Luksic.  No es al decir de Alberto Hurtado un “dar, dar hasta que los brazos se caigan de cansancio” ni siquiera “hasta que duela”. Lo anterior sin olvidar que esas donaciones caritativas son en buena parte deducibles de Impuestos, amén de gozar de un gran despliegue publicitario gratuito que incrementa considerablemente las ganancias de las actividades productivas de los generosos donantes..

 

Muchos pensarán que es su dinero y que bien se lo ganan realizando actividades altamente productivas.  Sin embargo, me da por pensar en esa tanta gente que a las 6 am de la mañana veo en el Tren Metropolitano de Santiago cuando me desplazo hacia la universidad los martes, miércoles y jueves, y de los cuales muchos van a sus paupérrimas pegas para ganar el ingreso mínimo (500 mil pesos mensuales) ¿Trabajadoras y trabajadores sin talento e improductivos, flojos?  Esa gente debería trabajar 2 mil 227 años para ganar lo que esta magnánima y generosa familia Luksic recorta en uno y cada uno de los días del año.  De que es algo grosero, lo es.  Pero, no seamos tan dramáticos y pensemos que el capitalismo no es tan malo y nos permite ciertas licencias y placeres como el fútbol y la música, de forma tal que otros pueden también gozar de los beneficios del modo capitalista de producción.

 

Sin embargo, me cuesta no seguir fastidiando con estos cálculos que nos ponen la ruda y obscena realidad en medio del estómago como un artero y traicionero golpe.  Así es como me dio por pensar ¿Cuántos conciertos por día durante los 365 días del año debería dar Shakira para ganar lo que Luksic gana con sus actividades tan productivas? Pues bien, esta altamente productiva cantante colombiana que según la publicación en internet Imagen[5] de Veracruz cobra alrededor de 300 mil euros por concierto, debería dar 44 conciertos por día durante los 365 días del año para ganar lo mismo que la familia Luksic.  Claro está que no deberían extenderse por más de 32 minutos pero tampoco deberían interrumpirse ni para comer ni dormir durante todo el año … ciertamente esto no es posible en absoluto ¿Y si pensamos en Lionel Messi? Tomo estos ejemplos para tratar de dar una cierta magnitud al esfuerzo productivo de un Andrónico Luksic, en comparación con un trabajador del salario mínimo –que podríamos acusar de no gozar de talento alguno- y con otros trabajadores como Messi o Shakira a quienes nadie puede acusar de flojos y menos de improductivos y que ganan sus ingresos con su talento y trabajo.  Ahora bien, según 24 horas Deportes[6] Lionel Messi gana 660 mil 895 pesos por minuto, es decir, en un partido de fútbol recortaría 59 millones 500 mil pesos aproximadamente.  Esto significa que debería jugar 225 partidos por día durante 365 días del año para ganar lo mismo que un tal Andrónico.

 

Entonces, cuando pensemos en la generosidad de los Luksic deberíamos pensar también en que su tan admirada donación es un aporte despreciable en relación a lo que ganan gracias a la riqueza minera que explotan (degradan y no restituyen) de nuestro país y a las utilidades que cobra por los servicios bancarios que presta a los chilenos y chilenas, así como de los salarios y remuneraciones que paga a sus trabajadoras y trabajadores que son una expresión mínima de la riqueza que éstos producen y que veo todos los días a las 6 am en el Tren Metropolitano de Santiago.  No hay modo alguno, no dan las condiciones materiales ni biológicas, para que una sola persona pueda producir con su trabajo lo que corta y recorta Adrónico Luksic diariamente y de forma ininterrumpida durante todo el año.  Ciertamente, esa capacidad no es laboral, es política e institucional y obedece a su posición en la estructura política y económica del Chile que hoy vivimos. Estructuras que naturalizan y consolidan una de las sociedades más injustas, en consecuencia violentas y dolorosas, del planeta.

 

Nunca la Teletón me ha parecido algo decente, pese a sus loables objetivos, y menos aún cuando se presta para lavar la imagen de personajes de dudosa calidad moral como son los rostros de la televisión chilena y de los multimillonarios que con sus despreciables aportes se muestran como héroes de la responsabilidad social que en el capitalismo no existe.

 



[1] https://www.forbes.com/billionaires/

[2] https://radio.uchile.cl/2021/05/11/ramon-lopez-y-rentabilidad-de-mineras-privadas-es-solamente-comparable-tal-vez-con-el-trafico-de-drogas/

[3] https://www.ciperchile.cl/2011/07/19/los-enormes-beneficios-tributarios-a-los-que-acceden-las-empresas-mineras-en-chile/#:~:text=De%20acuerdo%20a%20un%20estudio,de%2014%2C5%20por%20ciento.

[4] Memoria Anual Banco de Chile, 31-12- 2023.

[6] https://www.24horas.cl/deportes/futbol-internacional/pulverizaria-una-marca-historica-el-millonario-sueldo-lionel-messi#:~:text=Dicho%20esto%2C%20Lionel%20Messi%20ser%C3%ADa,obtendr%C3%ADa%20un%20monto%20de%20%24660.895.


CONFLICTO TERRITORIAL VENEZUELA-GUYANA: A LA SOMBRA DE LA EXXON MOBIL


 


Marcel Claude

Investigador Centro de Estudios para la Industrialización CEIAI-GNR

Docente Depto. Tecnologías Industriales

Facultad Tecnológica

Universidad de Santiago de Chile

marcel.claude@usach.cl


El Esequibo es un territorio en disputa entre Venezuela y Guyana, cuyo conflicto hoy se ha reavivado desde que la ExxonMobil encontró importantes yacimientos de petróleo en 2015 en aquellos territorios que Venezuela lleva más de un siglo tratando de recuperar, dado que siempre le pertenecieron hasta que en 1899 el Reino Unido -en complicidad con Estados Unidos- se los arrebató mediante el llamado Laudo Arbitral que fue el resultado de una componenda judicial entre ambas potencias anglosajonas en contra de Venezuela.  En esta columna intentaremos ilustrar las claves económicas de un conflicto que a todas luces dice relación con el petróleo: la sangre negra del capitalismo.

 

Lo que sabemos es que de los 15 países con mayores reservas probadas de petróleo en el mundo al 2020, Venezuela tiene la más grande con un 19% y entre África, Venezuela y Oriente Próximo representan el 75%, mientras EEUU apenas llega al 4% y ningún país de Europa Occidental se encuentra dentro de ese selecto grupo.  Se debe tener en cuenta que el modo de vida occidental descansa en el petróleo como fuente de energía y que sólo faltan 42 años para que se agoten las reservas de crudo existentes en el planeta, según lo aseguró el director del Centro de Investigación en Energía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Claudio Estrada Gasca.  Lo anterior nos permite proyectar severos y críticos conflictos territoriales cuando de petróleo se trate en las próximas décadas.

Por otra parte, la República Cooperativa de Guyana es un país de Sudamérica ubicado en la costa del Atlántico con una población de unos 800 mil habitantes, siendo uno de los países más pobres del Caribe, puesto que el 35,1% de la población vive por debajo del umbral de pobreza (1 dólar al día).  Hace aproximadamente 60 años, cuando se firma el Acuerdo de Ginebra para resolver la controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la frontera con la Guayana Británica, este último país se dedicaba a la exportación de arroz y azúcar.  En la actualidad, según el FMI es el país que más ha crecido: mientras en el 2022 el aumento del PIB fue de 62%, en el 2023 llegó al 38% y se proyecta un crecimiento del 27% para el año venidero.  Considérese que una potencia económica como China ha tenido en los últimos 30 años un crecimiento promedio de 10% anual y eso es considerado un tremendo éxito económico.  Sin embargo, el enorme crecimiento del PIB en Guyana se explica por la producción de petróleo que realizan grandes consorcios petroleros como ExxonMobil y Hess Corporation, que llevaron la producción de petróleo de mil 200 barriles por día en 2019 a 390 mil en 2023.

 

En este contexto, bien vale la pena preguntarse ¿Quién crece cuando Guyana crece? Ciertamente es difícil saberlo puesto que una de las consecuencias de utilizar el PIB (Producto Interno Bruto) como el indicador principal de la actividad económica es que no se puede distinguir entre el rol de la inversión extranjera del que juegan las empresas y trabajadores nacionales.  El caso de Guyana es por excelencia una prueba de que un país puede crecer de una manera descomunal y seguir siendo pobre y estancado, puesto que el crecimiento económico es para beneficio de las empresas multinacionales extranjeras.

 

Lo que es evidente en este conflicto es que su reactivación tiene que ver con el petróleo descubierto por ExxonMobil en el 2015.  Y esto no es una cuestión menor, dado que, tal como lo señalaba en el 2008 Pablo Uc en “El discurso geopolítico del petróleo”, el llamado oro negro no sólo constituye la piedra angular de la economía contemporánea, sino además, la brújula del actual escenario de conflictos internacionales y del paradigma energético vigente.  Para Uc, toda realidad, especialmente para quienes se benefician de ella, conlleva la construcción de un discurso que le da legitimidad.  En el caso de un mundo dependiente del petróleo, el “discurso geopolítico petrolero” es fundamental para entender la “naturalización” de las políticas belicistas para la obtención e incremento de los recursos petroleros y de la riqueza que aprovecha la oligarquía petrolera que es lo que ha ocurrido con las intervenciones estadounidenses en los últimos 20 años.

 

Lo anterior es consistente con lo señalado por James Cypher en el 2015 en su publicación sobre “La economía política de las intervenciones militares de EEUU desde 1945” cuando sostiene que entre 1945 y 1999 las intervenciones militares de EEUU se expandieron por todo el mundo y con la promulgación de la ’Doctrina Bush’ –que se arroga la opción de iniciar una guerra de manera unilateral en el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad de EEUU- éstas se ampliaron. Entre 2000 y 2014 se autorizaron 81 intervenciones, generando un escenario de guerra constante. Como lo señala Cypher, la configuración poscolonial ha permitido que las intervenciones estadounidenses se ejecuten a lo largo del Sur Global como ejercicios de poder hegemónico, justificando sus acciones a través de un argumento altruista y desinteresado; no obstante, ni los intereses económicos directos ni la ampliación de las estructuras geopolíticas de dominación son hechos reconocidos por los poderes fácticos como los verdaderos motivos de las intervenciones.

 

Sin embargo, de cuando en cuando la verdad asoma entre tanto relato ideológicamente intencionado.  Paul Pillar, jefe de la CIA para Oriente Próximo entre 2000 y 2005, declaraba al diario El País: “La Administración de Bush lanzó una campaña organizada de manipulación para justificar la decisión ya adoptada por razones políticas de ir a la guerra de Irak. Ni las armas de destrucción masiva ni los inexistentes vínculos entre Sadam Husein y Al Qaeda fueron los motivos reales de la guerra” (El país, 2006).

 

Estas declaraciones de Pillar permiten verificar los verdaderos intereses que se mueven detrás de estos conflictos petroleros y nos facilitan la individualización de los actores que mueven los hilos del escenario que se construye.  Como ya se dijo, la disputa por el Esequibo se atiza con el descubrimiento de yacimientos petrolíferos por parte de la ExxonMobil, una corporación que se encuentra dentro de las 4 mayores empresas de petróleo del mundo con ventas anuales superiores a los 393 mil millones de dólares en 2022.  Dentro del ranking de las principales empresas de petróleo y gas en los Estados Unidos en julio de 2022, ExxonMobil es la que presentaba el mayor valor o precio de venta (357 mil millones de dólares) y durante el 2023 mostró las mayores ganancias con un crecimiento espectacular en los tres últimos años.

 

ExxonMobil no es sólo una corporación petrolera, tiene además un rol político fundamental en la configuración de la geopolítica estadounidense.  En una tesis del año 2016 de la Universidad de Bogotá realizada por Luisa Fernanda Moreno Lara Las empresas energéticas y la gran estrategia estadounidense hacia Irak: una reflexión sobre el rol de ExxonMobil y Chevron como grupos económicos y de presión (2001- 2011)”, la autora señala que en 2001, para superar la escasez energética, el gobierno de Bush creó la llamada Energy Task Force, que contaba con la participación de altos ejecutivos de las grandes multinacionales energéticas del país, entre ellas ExxonMobil.  Además, se señala que después de las reuniones secretas en la Casa Blanca en las que participaban los representantes de las empresas de energía, como el vicepresidente de ExxonMobil en 2001, se estableció la idea de que la intervención militar en Irak debería constituir una estrategia de seguridad energética. La incursión militar de EEUU en Irak, obtuvo un apoyo financiero considerable de éstas empresas privadas (75% de los costos fue asumido por el sector privado).

 

Dentro de los objetivos alcanzados por la ExxonMobil después de la incursión en Irak, cabe señalar, entre otros, que ExxonMobil se adjudicó un contrato para la explotación de la zona de Qurna Occidental que cuenta con 8,7 mil millones comprobados de barriles de petróleo. Además, un contrato de explotación compartido por 20 años con Shell, que permitió la ampliación de la producción de 300,000 barriles a 2,3 millones de barriles por día, en los primeros seis años del contrato. ExxonMobil obtuvo el 80% de las ganancias.

 

Claramente no era la defensa de la democracia ni de la libertad que inspiraban los bombardeos sobre Irak y tampoco serán esos “valores superiores” del Occidente que inspirarán las acciones geopolíticas de EEUU para hacerse del Esequibo venezolano.

 

Tristes guerras si no es amor la empresa, tristes, tristes” (Miguel Hernández)


CRÍMENES DE GUERRA EN PALESTINA: CLAVES ECONÓMICAS


 

Marcel Claude

Investigador Centro de Estudios para la Industrialización CEIAI-GNR

Docente Depto. Tecnologías Industriales

Facultad Tecnológica

Universidad de Santiago de Chile

marcel.claude@usach.cl


La unipolaridad geopolítica del mundo a la caída de la Unión Soviética, dejó a Estados Unidos como el gran gendarme de la “democracia, la libertad y los derechos humanos” a nivel planetario.

 

Esta primacía de EEUU permitió a la política exterior norteamericana convertir a todos los Estados vinculados a las zonas de influencia del Oriente Próximo en estados fallidos, particularmente aquellos que exhibían importante proyectos de carácter socialista, como afirma la politóloga y profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Madrid, Nazanin Armanian: “Estados Unidos y la OTAN promueven una estrategia de caos controlado en la región, sea en Irak, Afganistán, Libia, Yemen o Siria”, como un mecanismo eficaz de dominación geopolítica.

 

Sin embargo, el fortalecimiento de Rusia y China y su alianza estratégica ha reconfigurado el escenario mundial.  Ambas potencias comparten objetivos geopolíticos en común sobre todo a la hora de entender el conflicto político y económico de estos dos países con la Casa Blanca.  China es la segunda economía global que en los últimos 28 años ha crecido en promedio anual a una tasa del 9,7% y Rusia es una de las 10 economías más importantes del planeta.  Por otra parte, con el acercamiento de estos dos gigantes a la República Islámica de Irán, se conforma una alianza que vislumbra la posibilidad de contrarrestar la hegemonía de Occidente, todo lo cual, preocupa a Washington y los países bajo su influencia.

 

Otro elemento que lleva a pensar en que la hegemonía estadounidense está en peligro es que éste país ostenta la mayor deuda pública en términos absolutos del mundo. En el 2020, el medio económico “El Economista” señalaba que EU se acerca a un abismo desconocido ya que en 30 años su deuda rozará el 200% del PIB, casi el doble que tras la II Guerra Mundial. A esto se suma que la ofensiva contra la hegemonía del dólar crece en todo el mundo (Expansión, 2023).  Lo anterior se verifica entre otras razones porque el dólar se está convirtiendo en un arma de la política exterior estadounidense para castigar a quienes se oponen a sus intereses. En Rusia lo saben por experiencia propia, ya que EU ha congelado miles de millones de dólares de las reservas de divisas de Moscú y prácticamente ha expulsado al país del sistema bancario mundial.

 

Ahora bien, en este contexto geopolítico ¿Qué hay detrás del conflicto en Oriente Próximo y particularmente detrás de la masacre en Gaza? Según Nazanin Armanian “No sólo hay una batalla internacional por los recursos mundiales, por el agua, petróleo y gas, también por las rutas comerciales”.  El pasado 17 de octubre –casi en simultáneo con los “ataques” de Hamas a Israel- en China transcurría la tercera cumbre de la Nueva Ruta de Seda, con la participación de 140 países.  Este proyecto denominado OBOR (One Belt-One Road, en castellano: Un Cinturón-Una Ruta) constituye una política emblemática del presidente Xi Jinping, y consiste en puertos, carreteras, ferrocarriles y otra infraestructura orientada a fomentar el comercio y el crecimiento económico con el fin de solventar el ascenso de China como superpotencia global. Este mega proyecto de China, OBOR, entra en colisión con la alternativa que está defendiendo Israel, el corredor IMEC, una mega infraestructura alternativa que uniría la India con el Oriente Medio y Europa, cuya entrada sería Jordania e Israel; por lo tanto, el Pueblo Palestino constituye un obstáculo no menor a la hora de instalar el corredor IMEC.

 

No puede estar ausente en esta reflexión sobre el Oriente Próximo, la cuestión del petróleo y el gas. Como se sabe, en 1911 Winston Churchill decidió transformar la Armada Británica en una flota propulsada por derivados del petróleo, en vez del tradicional carbón. A partir de ese momento, garantizar un acceso fluido a los depósitos de crudo se convirtió en una prioridad para las potencias occidentales, dado que el petróleo llegó a ser el combustible por excelencia de la economía mundial y es bien sabido que entre Oriente Próximo y África disponen de más del 70 de las reservas probadas de petróleo.  Por otra parte, De los 15 países con mayores reservas probadas de petróleo en el mundo al 2020, África y Oriente Próximo representan el 57%, mientras EU apenas llega al 4% y ningún país de Europa Occidental se encuentra dentro de ese selecto grupo.  Más grave aún, según el director del Centro de Investigación en Energía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Claudio Estrada, sólo faltan 42 años para que se agoten las reservas de crudo existentes en el planeta.  Consecuentemente, las cifras hablan por sí solas acerca del factor estratégico para el modo occidental de vida que tiene el petróleo y las zonas del mundo que lo poseen.

 

En relación al gas natural, es de público conocimiento que la zona del Oriente Próximo es también rica en este recurso, ya que para el año 2022 importantes países árabes, entre ellos Arabia Saudí, Irán y Emiratos Árabes Unidos, están dentro de los 10 países con mayores reservas de gas natural.  Además, sabemos que Israel ha empezado a extraer gas del campo de Leviatán, una gran reserva de gas natural en la costa mediterránea israelí frente a la franja de Gaza.  La explotación del Leviatán está orientada a convertir a Israel en un centro energético que exporte gas a Europa.  En este contexto, no resulta difícil vincular la política de aniquilación de Israel en la Franja de Gaza, con ciertos intereses económicos que están en la carpeta de proyectos económicos de la región.

 

Ahora bien, dada la relevancia estratégica y geopolítica del Oriente Próximo, un país con vocación imperialista como lo es EU, necesariamente debe marcar presencia de manera contundente y categórica, más aún en un escenario en donde países como Rusia y China, le están disputando la hegemonía global y, como se encuentra a mucha mayor distancia que sus contendores, a través de Israel y de sus bases militares que acogen a cerca de 50 mil efectivos militares, puede mantener su influencia geopolítica en la región. Hace 40 años, el secretario de Estado, Alexander Haig, designado por el entonces presidente Ronald Reagan, declaraba sin remilgo alguno que “Israel es el mayor portaaviones estadounidense, es insumergible, no lleva soldados estadounidenses y está ubicado en una región clave para la seguridad nacional de Estados Unidos”.  A confesión de partes, relevo de pruebas.  Desde la Segunda Guerra Mundial, Israel ha sido el mayor receptor general de ayuda exterior estadounidense.  Desde 1951 hasta 2022, la ayuda militar estadounidense a Israel ha sido de US$225.200 millones.  Esto le permite a Israel consolidarse como una potencia militar gravitante en Oriente Próximo, dado que, el gasto militar de Israel el año 2022 –según SIPRI- alcanzó los 23.406 millones de dólares (M$), muy por encima de sus países vecinos como Jordania con 2.323 M$, Egipto con 4.646 M$ y Líbano con 4.739 M$ y también lejos de los 6.846 M$ de Irán o los 10.644 M$ de Turquía, sus adversarios regionales más poderosos.

 

Asistimos a una etapa superior del modo capitalista de producción, en lo que a inhumanidad y crueldades varias se pueda uno referir.  La envestida en contra de los desheredados, en contra de los que nunca han poseído la tierra se ha recrudecido, y ya no es la histórica lucha por la apropiación del excedente económico, hoy es una batalla por la supervivencia, por los recursos más elementales. Y esa batalla la estamos perdiendo.  Una relación altamente lucrativa entre la muerte y el capital se ha ido progresivamente normalizando, vale decir, transformar el sufrimiento humano y animal en ganancias de capital.  Prueba de ello, como publica “El Economista”, el crecimiento en el valor de las acciones en bolsa de las empresas de armamento con las masacres en Gaza, como también ocurrió con la invasión en Irak.

 

La rabia bomba, la rabia de muerte, la rabia imperio asesino de niños” (Silvio Rodriguez, Días y Flores).

THE ECONOMIC FAIL: LA CUESTIÓN ECONÓMICA COMO OBJETO CENTRAL DE LA POLÍTICA



Marcel Claude

Profesor Depto. Tecnologías Industriales

Facultad Tecnológica

Universidad de Santiago de Chile

marcel.claude@usach.cl

Para cualquier persona relativamente ilustrada que piensa los problemas políticos es más o menos evidente, por un lado, que la política está íntimamente ligada con la economía, es decir, que la política habla de la economía, se refiere a la economía, se involucra con la economía, y por otro lado, que la economía no está desacoplada de la cuestión política, puesto que la estructura de poder, las relaciones políticas y las correlaciones de fuerza que están a la base de todo orden social, son estructurantes y determinan finalmente las decisiones de política económica y el orden socio-económico. 

 

Sin embargo, lo cierto es que la economía como praxis, debe ser una de las tareas menos exitosas que ha emprendido la humanidad, y sus profesionales deben ser los menos acertados y los más errados en su quehacer, aunque eso no le quite a los economistas esos aires de profesionales exitosos y triunfantes. Es a mi juicio, una profesión profundamente fracasada. Esto se desprende de una simple reflexión en torno al asunto central del que trata la economía, a saber, la escasez. En todos los textos de economía, se nos enseña que la razón de ser de los economistas es asignar y administrar los recursos disponibles que son escasos, para satisfacer necesidades múltiples, jerarquizables y en gran medida ilimitadas o insaciables.

 

No obstante lo anterior, en los prolegómenos del siglo XXI las condiciones en que vive la humanidad no son ni cercanas a un estado de bienestar de segundo o tercer orden y menos aún al Paraíso Perdido de John Milton. Según Oxfam, en el 2018, 26 multimillonarios acumularon más dinero que la mitad más pobre del planeta, esto es, unos 4 mil millones de personas en la actualidad. En el libro El Fin de la Pobreza (2013) de Jeffrey Sachs, se señalaba sobre nuestro tiempo que se trata de “un mundo en el que algunos viven rodeados de comodidades y abundancia mientras la mitad de la humanidad vive con menos de 2 dólares diarios”, es decir, en términos de la realidad chilena actual, 1.800 pesos diarios para comer, vestirse, pagar un arriendo, educarse, tener salud, poder transportarse, recrearse, tener vacaciones, etcétera. No es fácil imaginarse la realidad económica del mundo cuando la mitad de la humanidad debe vivir en tan precarias condiciones.

 

Esto no es un asunto menor y nada obliga a conformarnos con una sentencia tipo “así es la vida” o “siempre ha sido igual”, no, nada de eso, puesto que después de la Ilustración que prometió el “progreso” sin límites y el triunfo de la razón, así como el fin de la ignorancia y la penuria de la enfermedad, no es posible ese conformismo algo religioso de lo que nos toca vivir. A su vez, este aún joven siglo XXI es heredero de la Reforma Protestante que puso término al dominio moral de la Iglesia Católica que sometió la voluntad de la humanidad a los designios de Dios, léase a los privilegios de la Iglesia y de la Monarquía, durante el largo Antiguo Régimen del Medioevo y abrió las puertas a la reconciliación del ser moral con la riqueza y el bienestar material, tal como lo señala Max Weber en “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”. Y ¿Qué decir de la tan estudiada Revolución Francesa que junto a la Revolución Norteamericana, pusieron los derechos humanos como el centro de la cuestión política? Después del advenimiento de los tiempos modernos, es totalmente inaceptable toda suerte de conformismo con la precariedad material que experimenta la humanidad, aunque hoy, la libertad, la igualdad y la fraternidad sean realidades totalmente desconocidas para una abrumadora masa de seres humanos, dado que, entre otras cosas, la democracia no ha dejado de ser una utopía inalcanzable o, como canta Joaquín Sabina “un cuento de nunca empezar”. Se da por descontado que esa otra gran revolución que dio origen a los tiempos modernos, la Revolución Industrial que ofreció el fin de la profecía malthusiana de la hambruna y la penuria económica, a pesar de que tampoco logró su cometido y solamente contribuyó a un vigoroso proceso de acumulación capitalista, también abrió las expectativas y amplió las aspiraciones de la humanidad. En consecuencia, no hay lugar para ningún conformismo.

 

Cuando las bombas caían en Irak y se hacían más abundantes los bombardeos, lo que también debe estar aconteciendo con el actual conflicto en la zona de Gaza en Palestina, no solo se incrementaba el número de niños, mujeres y ancianos que morían, sino también, la rentabilidad de las corporaciones belicistas y de la industria armamentista. No deja de ser aterrador pensar que muchos expertos en economía, asesores de esa industria, los que deberían estar buscando el uso racional de los recursos para satisfacer necesidades humanas, estuvieran recomendando incrementar el uso de armas y de bombas para mejorar los resultados financieros de la industria armamentista. No menos trágicas resultan las recomendaciones de muchos expertos en economía orientadas a la racionalización y reestructuración de empresas que proponen planes de ajuste y despidos, en el nombre del aumento de la productividad, que no es otra cosa que un eufemismo del aumento de la explotación orientada a la reducción de personal, incrementar la carga de trabajo de los que continúan trabajando por el mismo salario, y finalmente, generando mejores resultados de las empresas y corporaciones.

 

Cabe preguntarse ¿Dónde queda esa suerte de juramento hipocrático de los economistas de gestionar recursos para incrementar el bienestar de la humanidad? Todo lo que el siglo XX y este imberbe siglo XXI nos develan en materia económica, es una constatación del economic fail (fracaso de la economía) o del error económico que es más parecido al Horror Económico de Viviane Forrester que a una simple recesión. De lo que hablamos aquí no es de crisis económica, sino más bien, del fracaso del paradigma dominante de la economía como ciencia, que en lo único que ha avanzado es en la formalización matemática del sujeto y predicado y he ahí a los señores economistas obsesionados con la demostración matemática de que el cero es igual a cero, mientras las masas abrumadoras de seres humanos, cuyas acciones y comportamientos no pueden modificar ni en milésimas los precios de mercado debido a lo poco gravitante que son esas mayorías en las estadísticas económicas, ni siquiera están en el horizonte de las reflexiones del quehacer de los economistas ni menos aún en sus recomendaciones de política. 

 

Lo que queremos resaltar en este escrito es la necesidad de abrir los ojos en relación a eso que tanto gusta a los economistas: the real economic. Y finalmente reposicionar un imperativo impostergable: la necesidad de volver a la política. Esto porque las relaciones de poder que están en la base de la estructura social, influyen contundentemente en las decisiones que se toman en el ámbito de la economía, ya que la economía es siempre un tema del poder en la medida que las condiciones materiales de existencia y su producción son determinantes para la vida de las personas y de la sociedad. La distribución del excedente económico entre el trabajo y el capital, es siempre y en todo lugar una cuestión política, es decir, un asunto que dependerá de la correlación de fuerzas entre los trabajadores y los empresarios. Al decir de Marx y Engels, la dinámica de la evolución de la sociedad humana está determinada por la lucha social en torno a la apropiación del excedente económico. 

 

Vivimos un tiempo doloroso, una época que no solo ha olvidado la política como centralidad del quehacer humano cotidiano, aunque el poder se siga ejerciendo, sino también porque se ha olvidado la lectura y el estudio como una actividad sustantiva, lo que puede producir la impresión de la futilidad de dejar por escrito reflexiones como las que trata este artículo. No obstante, es de suyo importante que estos documentos se escriban y se deje un testimonio ilustrado sobre nuestro tiempo, puesto que éstos serán los papiros prehistóricos que tendrá el futuro –parafraseado a Silvio Rodríguez- cuando se quiera mirar y estudiar esta época tan controvertida: “somos prehistoria que tendrá el futuro, somos los anales remotos del hombre”.-